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El segundo día del Encuentro de Provincia estuvo dedicado a la llamada que la Congregación Provincial señaló hace dos años a renovar el servicio de la fe. La jornada arrancó con una charla del director del Centro Arrupe de Valencia, Ignacio Dinnbier SJ, que invitó a los participantes a «rastrear posibilidades» para la fe hoy. La posibilidad de creer «tiene que ver con un itinerario en el que nos ponemos a la escucha», por lo que tenemos que eliminar «la imagen de la fe como algo que yo tengo y te transmito». Deberíamos, por el contrario, ser capaces de «provocar procesos», como los que llevan a «restablecer la confianza o la fe básica de las personas» a través del encuentro.

Tras un tiempo de oración personal, Jorge Enríquez SJ presentó los resultados del trabajo que han realizado las plataformas apostólicas locales sobre las «condiciones de posibilidad para la transmisión de la fe» a partir de los resultados del primer Encuentro de Provincia. Resonaron con fuerza el acompañamiento, las comunidades apasionadas y arraigadas, la encarnación de la fe en el día a día, el robustecimiento de los equipos de pastoral, los nuevos lenguajes para la fe o que las familias sean sujetos activos de evangelización. Se trabajó por grupos y por la tarde su mantuvo un diálogo vivo en el plenario, en el que se manifestó la necesidad de poner en relación las diferentes condiciones de posibilidad señaladas, así como de conectarlas con la llamada a acudir a las periferias tratada el día anterior. 

La jornada incluyó una dinámica de roles en la que los participantes pudieron experimentar y compartir las dificultades y oportunidades de diferentes agentes en la transmisión de la fe: padres y madres de familia, cargos institucionales, teólogos, catequistas, abuelos, profesores, etc. También hubo un momento para los testimonios en primera persona. Nacho, Pablo, Olimpia, Juan Carlos y Belén compartieron su experiencia en la transmisión de la fe en la familia, el trabajo, la comunidad, el mundo digital o la relación personal. Fueron historias cercanas, de compromisos cotidianos, sin heroísmos, con sus dosis de alegrías y sufrimientos, que nacen de convicciones profundas y fructifican en los procesos que suscitan en las vidas de quienes les rodean.

Al anochecer celebramos la eucaristía en la Basílica, presidida por el delegado para la tercera edad y su preparación Cipriano Día Marcos SJ. En su homilía recordó que «el resucitado llegó como una enorme sorpresa para hombres y mujeres como nosotros». Tras lo escuchado y vivido en esta segunda jornada de trabajo, «¿no sigue ardiendo nuestro corazón ahora?, ¿no seguimos creciendo en deseos de volver a nuestras galileas de origen para contárselo a otros?» (descargar).

El broche final al día lo puso la actuación musical de Izen Barik, el grupo musical de Xabier Zabalo SJ y sus amigos. Ritmos de mestizaje para una jornada de invitación al encuentro. 

 

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