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Entre la tecnología y la fe, así se ha titulado la Semana Social del Instituto Fe y Desarrollo de Valladolid que se ha celebrado esta semana en la Sala Borja. Tres charlas para reflexionar y profundizar en los cambios provocados por la nueva tecnología y las redes sociales en la sociedad actual. Toda una transformación con sus luces y sus sombras, con sus beneficios y sus trampas y que en los tres días han quedado patentes.

Abrió el ciclo Guillermo Cánovas, director de EducaLIKE, profesor, experto en temática adolescente y autor del libro Cariño, he conectado a los niños, de Mensajero. A la pregunta ¿Hasta dónde nos está cambiando la tecnología? el ponente analizó los cuatro aspectos sobre los que claramente ha impactado la tecnología en mayor medida: el mundo de las emociones, los procesos cognitivos,  el modo de comunicación y el concepto de privacidad. La segunda conferencia, impartida por Íñigo Ybarra, responsable de las redes sociales del Grupo de Comunicación Loyola, ahondó en La gran revolución de las redes sociales, de los nuevos cauces para transmitir y recibir información modificando las relaciones personales, las de amistad, el valor de la imagen y el concepto de intimidad. “La idea es que la forma de comunicarnos ayer no volverá a ser igual mañana”, dijo.

¿Se puede vivir la fe en las redes sociales? fue la pregunta sobre la que giró la tercera y última charla. Compartir la fe en las redes sociales. Servirse de internet para salir al encuentro del otro.  Crear comunidades de creyentes sin límites de fronteras. Llevar la oración a lugares remotos o solitarios. Son algunas de esas respuestas que ofrecieron representantes de la Oficina SJDigital para dar el sí rotundo a la pregunta. Un sí fundado en la experiencia: cerca de siete años de vida del proyecto de RezandoVoy y quince de PastoralsSJ. En la mesa redonda estuvieron el director de la oficina e informático, Juan Carlos Manso; el diseñador, Félix Cuadrado, y del equipo de contenidos, Armando Lovera. Los tres respondieron a esa pregunta con ese sí y dejaron abiertos otros interrogantes:"¿Y si nos juntamos en la red para ir todos juntos?"

 

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