Publicado: Lunes, 04 Febrero 2019

Gratitud por el don de la Vida Consagrada

"Se aprecian los dones cuando vemos en peligro los dones", decía el cardenal Ricardo Blázquez en la celebración de la Vida Consagrada que presidió en la iglesia de los jesuitas del Corazón de Jesús de Valladolid. Una fiesta instituida por Juan Pablo II y que él actualizó como la oportunidad de poner en valor la vocación y los carismas de las diversas congregaciones: "Las limitaciones nos ayudan a percibir la grandeza de lo que hemos recibido. Sino puede pasar por algo normal en que tú, libremente, algún día, después de haberlo pensado bien, en manos del señor has depositado tu vida enteramente", reconocía, cuando en realidad es "una maravilla". "Es muy importante que esta jornada despierte en nosotros la gratitud por este don precioso". 

La eucaristía congregó a muchos religiosos y religiosas de la archidiócesis de Valladolid hasta llenar la iglesia. "Jesús es el único camino y hacia él vamos por diversos senderos". Destacó la pobreza, el celibato, la obediencia y el carisma de cada congregación. "Habéis experimentado la llamada y habéis confiado al Señor vuestra vida y vuestro futuro. Esto estamos celebrando hoy", decía el cardenal. 

El delegado de la PAL, Gerardo Villar SJ, guió la eucaristía. "La vida consagrada la construimos cotidianamente", decía. "Respondemos a esa llamada, una gracia que se nos invita hoy a renovar, a refrescar y a que nos siga dinamizando y grabando a fuego en el corazón los motivos y las razones por las que queremos dar todo al señor". 

Vídeo de la eucaristía en Valladolid

ver +

también te puede interesar