Publicado: Miércoles, 04 Marzo 2020

Un nuevo documento teológico vaticano con impronta jesuita

Un número considerable de jesuitas de nuestra provincia dedican su amplia formación y su misión de vida a la Teología. A su estudio, su fundamentación y también a su transformación, pues la teología es una disciplina viva y en permanente cambio. Algunos de estos jesuitas son muy conocidos, como el actual Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el jesuita mallorquín Luis Francisco Ladaria. No es el único que trabaja para el Vaticano.

Estos días, una comisión presidida por el profesor de la Universidad Pontificia Comillas, Gabino Uríbarri sj, acaba de publicar el importante documento “La reciprocidad entre fe y sacramentos en la economía sacramental”. Este equipo, que ha tardado cinco años en redactarlo, forma parte de la Comisión Teológica Internacional (CTI) del Vaticano, que depende de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Sus miembros son nombrados por el Papa para un quinquenio. Su misión es estudiar un tema en profundidad, discutirlo con los otros miembros de la CTI, y, tras votarlo y aprobarlo, remitirlo a la Congregación y al Papa. No es magisterio, pero sí un documento oficial dentro de la Congregación. Su importancia práctica depende de la recepción de la Iglesia, de la cual se pueden derivar cambios en la doctrina y en su aplicación pastoral.

“La reciprocidad entre fe y sacramentos en la economía sacramental”, estructurado en cinco capítulos, se centra en el hecho de que la reciprocidad entre la fe y los sacramentos está en crisis en la práctica pastoral actual. De ahí su intención de contribuir a “superar esa la fractura en su doble vertiente: ya sea una fe que no sea consciente de su esencial sacramentalidad; ya sea una praxis sacramental realizada sin fe o cuyo vigor plantee serios interrogantes con relación a la fe y la intención fiducial que la práctica de los sacramentos requiere.” El capítulo 2 es donde se desarrolla el planteamiento central, articulado en torno a tres ideas fundamentales: 1) la revelación de Dios y la historia de la salvación poseen un tenor sacramental, por la máxima importancia debida a la Encarnación; 2) esta revelación sacramental está ordenada a la comunicación de la gracia divina a la persona humana: es dialógica; 3) por lo tanto, la fe cristiana, como respuesta a una revelación sacramental, es de carácter sacramental. El documento resalta también el dinamismo misionero implícito de los sacramentos.

Para Gabino Uríbarri, lo fundamental del documento reside en el capítulo segundo donde se fundamenta que “la fe cristiana es sacramental”, algo válido para todos los sacramentos “y para entender lo que es la revelación”. Para Uribarri lo novedoso es que en el caso del matrimonio, hasta ahora se decía que “todo contrato matrimonial es por sí mismo un sacramento”, y ahora decimos que “en ausencia de fe, no lo es”. Desde esta perspectiva también se pretende iluminar la práctica pastoral relativa a los otros sacramentos de iniciación estudiados en este texto: Bautismo, Confirmación y Eucaristía.

Tras el arduo trabajo de estudio y redacción ahora toca la recepción posterior en la Iglesia, por teólogos, canonistas y pastores, que, con el tiempo, puede o no llevar a cambios en la doctrina. Y, lo que es más importante para Uríbarri, a modificaciones importantes en la preparación previa del catecumenado y en su acompañamiento posterior, que se asemejen más a los practicados en la iglesia antigua de los primeros cristianos.

Acceso al documento.

Artículo de Gabino Uríbarri en el Osservatore Romano.

Artículo del dominico Serge-Thomas Bonino

(En la foto, los miembros de la Comisión Teológica Internacional, en una audiencia general del Papa)

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