Publicado: Jueves, 11 Febrero 2021

Reflexiones en voz alta de un jesuita en formación

La pandemia ha despertado en la sociedad una sed de profundidad, de necesidad de encontrar respuestas a las grandes preguntas de la vida, de búsqueda de sentido. Y a veces los medios de comunicación buscan voces diferentes a los habituales referentes sociales. Alvaro Lobo SJ, diácono jesuita que estudia Teología en el Centro Sèvres de París, ha tenido la oportunidad de hablar con RNE en el programa “El gallo que no cesa” y ahondar en muchas de estas cuestiones.

La visión de un religioso despierta en el entrevistador el interés por escuchar a alguien que, en algunas cuestiones, puede aportar mensajes diferentes, pero que a la vez puede ser percibido como persona inserta en el mundo. A lo largo del encuentro, Alvaro Lobo responde a cuestiones relativas a la pandemia –aprendizajes, los vacíos que está poniendo al descubierto, la búsqueda de sentido…-, o más explícitas de su ser religioso, como la imagen que se tiene de los curas jóvenes, cómo puede llegar la Iglesia a los jóvenes, la importancia del silencio, qué se estudia en Teología o qué significa ser diácono.

Para Lobo ser hoy sacerdote es un testimonio contracultural: “En un mundo en el que prevalece el sexo, tú haces un voto de castidad, en un mundo en el que prevalece lo económico, el ganar más, pues tú haces voto de pobreza; en un mundo en el que se ensalza el individualismo radical, tú haces un voto de obediencia y quieres trabajar con otra gente”. Concluye que con su vida quisiera trasmitir aquello que dijera el P. Arrupe: cuando yo me muera, dejar el mundo al menos un poquito mejor. “Transparentar a Dios, que es bondad… ése es el objetivo”.

Escucha el audio en este enlace.

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