Publicado: Sábado, 17 Enero 2015

El arzobispo de Madrid nos pide encontrarnos, compartir y sanar a los inmigrantes

El arzobispo de Madrid, D. Carlos Osoro, ha presentado esta mañana la Jornada Mundial de las Migraciones en el remozado salón Arrupe de nuestra Residencia Sagrado Corazón de Madrid (junto a la parroquia San Francisco de Borja). El acto, ha contado con la presencia de D. José Sánchez, obispo emérito de Sigüenza-Guadalajara, quien dirigiera hace años la Comisión Episcopal de Migraciones (CEM). La iglesia celebra en toda España la Jornada Mundial de la Migraciones el 18 de enero.

Organizado por la PAL de Madrid, con la colaboración de la citada comisión, el acto comenzó con la intervención del delegado de la PAL, Pablo Guerrero SJ, quien ha recordado cómo el P. General al preguntarle al papa Francisco en una entrevista qué quería de los jesuitas, éste le respondió que quería que pensaran, que rezaran y enseñaran a rezar y, por último, le dijo "por favor, cuidarme a los inmigrantes". Después, el jesuita José Luis Pinilla, secretario de la CEM ha explicado que entendiésemos la música que íbamos a escuchar en el contexto de la migración como "teclados variados en función de una única armonía" y ha hablado de labor de la Compañía de Jesús y de toda la iglesia en favor de los migrantes. Ha pedido a los presentes que, siguiendo las indicaciones del Papa, ejerzamos la acogida más fraterna posible para con nuestros hermanos inmigrantes. Y ha presentado los dos vídeos de sensibilización que se han emitido después: uno sobre la Jornada en sí http://www.conferenciaepiscopal.es/index.php/jornada-migraciones/4195-todos-sin-fronteras.html, y otro sobre la labor de la iglesia con los inmigrantes https://www.youtube.com/watch?v=pqpaxBGZTJk.  

El nuevo arzobispo de Madrid, D. Carlos Osoro, comenzó su intervención agradeciendo a la Compañía de Jesús el apostolado social que viene realizando en favor de los inmigrantes y recordando la creación por parte del P. Arrupe, en 1981, del Servicio Jesuita a Refugiados, para servir, acompañar y defender a los refugiados. En segundo lugar ha puesto énfasis en el lema de la Jornada "Una iglesia sin fronteras, madre de todos": "Tenemos que renunciar a muchas cosas para que la Iglesia sea madre; tenemos que compartir nuestros recursos y avanzar en la colaboración de las distintas instituciones que trabajan con los inmigrantes". Ha pedido también que esta jornada "nos mueve el corazón" y que cultivemos y difundamos la cultura del encuentro. Para el arzobispo, el trabajo por los inmigrantes "implica desarrollar mundialmente un orden económico y financiero más justo y equitativo" y "llevar la alegría del Evangelio es meternos de lleno en esta tarea, extender por el mundo la cultura de la acogida y de la solidaridad". Un mensaje que ha resumido en tres palabras: encontrarnos, compartir y sanar.

El acto se ha cerrado con un animado concierto, ofrecido por el Coro y la Orquesta de la Universidad Rey Juan Carlos, dirigido por Ángel del Palacio Donec. 

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