La comunidad educativa del San José de Villafranca peregrina a Guadalupe
La peregrinación al Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, en Cáceres, es todo un clásico en el inicio del curso del Colegio San José de Villafranca de los Barros (Badajoz). Se trata de algo más que una jornada de convivencia para quienes participan, convocados por la llamada desde el equipo de Pastoral del centro. Este año con el lema de las Líneas de Fuerza, Es para ti, la comunidad educativa del Colegio respondió en masa nuevamente y varios cientos de peregrinos, entre alumnos, padres y otros familiares, antiguos alumnos, personal del centro y amigos, en general, se congregaron ante la Patrona de Extremadura. Para los chicos de las comunidades cristianas la peregrinación comenzó en la jornada del sábado y a ellos se unió el grueso de los participantes ya a media mañana del domingo.
La tradicional foto de familia en las escalinatas del Monasterio, la comida de hermandad a la sombra del mismo, la visita a su interior y la Eucaristía, como broche de oro, dan contenido y aportan vivencias que marcan a todos los que se dan cita en esta peregrinación que inaugura el curso. Se trata de ofrecerle el proyecto que comenzamos a la Virgen, de pedirle su protección, de ponernos ante sus pies para sentir su cercanía maternal y tomar aire para afrontar el camino con fuerzas, renovando el espíritu que nos mueve en nuestra misión de docentes, padres, compañeros, etc, cada uno en nuestro lugar dentro de la comunidad educativa que nos une.
Guadalupe significó, un año más, el impulso para abordar el nuevo curso y la constatación de familia educativa y de fe que nos caracteriza.