Día de la memoria migrante en Centro Loyola de San Sebastián
El pasado 20 de noviembre, celebramos el DIA DE LA MEMORIA de las personas fallecidas en su viaje hacia un futuro más humano, que quedó ahogado en el mediterráneo, en el mar de Alborán, en el Estrecho y en nuestro caso en el rio Bidasoa en la frontera camino de Francia.
Con el lema “No muerte, derechos”, nos reunimos en el monolito que junto al Bidasoa, en el Skate Park de Irún, se levanta en memoria de dichas víctimas. Un mes antes habían partido de este mismo lugar camino a Bruselas más de cien organizaciones sociales, pidiendo un cambio de política migratoria.
Cuando una mujer migrante camerunesa vino al cementerio de Bilbao a encontrar el cuerpo de su hermano enterrado cuatro años antes y al ver a un tiempo el duelo por la pérdida y la alegría de encontrarlo, quienes le acompañamos, nos dimos cuenta de la importancia de hacer algo parecido con los que murieron olvidados, unos ahogados y desaparecidos, otros encontrados, y de todas las familias que dejaron en origen. Por dignidad.
Con ello el grupo interreligioso del Centro Loyola de Donostia, donde nos encontrábamos los grupos FIVASCO (federación islámica del país Vasco), alguna mezquita y un grupo de cristianos, ortodoxos y católicos, del grupo de migraciones de la diócesis y del Centro Loyola, que anteriormente habíamos realizado otros encuentros en relación con el ramadán y la paz de Ucrania, nos dijimos que estaría muy bien celebrar la memoria de los fallecidos.
Pronto comunicamos la noticia al grupo de Inmigrantes con Derechos donde nos encontrábamos además Cáritas Gipuzkoa, CONFER, jesuitas (Loiolaetxea). Y entre nosotros al pensar el lugar donde celebrar, la frontera de Irún, entramos en relación con el grupo Korapilauz (enredando) formado por los grupos de Irún que trabajan con Migrantes en la frontera. Y juntos organizamos la actividad y la fecha: en torno al día de todos los santos, de los difuntos. Y también cercano el día 10 dia de la memoria de todas las víctimas de la violencia de motivación política en el País Vasco.
Elegimos el día 20 de noviembre domingo, que comenzó con una lluvia fuerte a primera hora, y que para la celebración amainó. El momento más emotivo se vivió cuando se fueron levantando las estelas de cada persona fallecida y pronunciábamos sus nombres con todo respeto y lo hacían personas cercanas a sus vidas. Y las personas participantes depositaban una vela en señal de que siguen vivas, de que siguen siendo luz donde estén. Terminamos cantando la canción Hegoak: “si le cortase las alas sería mía (el ave), pero ya no sería más ave, y yo la quería lo que es”.
En el acto además se realizaron o bien breves lecturas de lo que significa la muerte y la vida tanto en el Islam como en el cristianismo, o una oración, y también una lectura desde los no creyentes. Se recordó la memoria de las muchas personas que dejaron sus ilusiones y su vida en el camino. Acompañando a familiares y seres queridos y sintiendo su dolor y sufrimiento cerca de nosotras.
Y en la lectura del manifiesto, se recordó también a las instituciones implicadas y en concreto a la Unión Europea que “toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un estado. Toda persona tiene derecho a salir de su país incluso del propio y a regresar a su país” (art 13 declaración universal de los Derechos Humanos) y denunciamos las políticas egoístas que condenan a personas migrantes y refugiadas a morir ahogadas. E igualmente a los poderes económicos que se lucran con las guerras, la explotación y el expolio y abogan a millones de personas a desplazarse en busca de refugio político, económico y/o climático.
Por fin nos animamos a despertar la conciencia entre nosotros, ciudadanos europeos, y hacer posible la fraternidad y la sororidad nacida de las grandes religiones y secularizada en las revoluciones sociales que nos unen a todas como personas humanas.
Es bueno recordar el interés que despertó en los medios de comunicación, tanto en los medios y periódicos locales, como también en la SER, la agencia EFE, EITB, Radio Nacional… lo cual quiere decir que o bien es noticiable, o bien hay una conciencia de estas situaciones en estas tierras o en estos medios.
Creemos que la celebración resultó emotiva y sencilla por los testimonios que recogimos de la boca de quienes participaron. En este recorrido estuvimos ayudados por la asociación de inmigrantes Ongi Etorriak (bienvenidos) y el grupo de interreligioso de la Diócesis de Bilbao, con quienes esperamos poder algo similar conjunto el curso año.