Más de 400 personas participan en Lleida en el Aplec Ignaciano
El domingo 15 de marzo, el colegio Claver de Lleida acogió la tercera edición del Aplec Ignaciano, una jornada anual que reúne a personas vinculadas a las distintas instituciones, comunidades e iniciativas de la Compañía de Jesús en Cataluña inspiradas en la espiritualidad de san Ignacio de Loyola. Más de 400 personas de toda Cataluña participaron en esta edición, organizada este año por las comunidades y obras jesuitas de Lleida.
El Aplec Ignaciano es una jornada abierta a todas las edades, pensada para compartir, celebrar y fortalecer vínculos. En esta ocasión, el encuentro puso el foco en el 50º aniversario de la formulación de la misión fe-justicia, recordando la figura de san Pedro Claver y de otros testigos de ese compromiso.
La preparación de la jornada se articuló, desde la Comunidad de Misión Lleida, a través de tres grupos: Eco-misión, el Centro de Esplai Sant Ignasi y el colegio Claver. Entre los tres impulsaron las principales propuestas del día: las caminatas contemplativas por la Vall de la Clamor, las actividades para niños, adolescentes y jóvenes, y el itinerario cultural por el centro.
Tras las actividades, todos los participantes se reunieron para la eucaristía, presidida por el delegado de los Jesuitas en Cataluña, Pau Vidal, y concelebrada por varios jesuitas presentes en el encuentro. La homilía corrió a cargo de Alexis Bueno y uno de los momentos más emotivos fue la intervención de Josep Rambla, miembro del primer grupo de jesuitas que llegó al Claver en 1953, cuando todavía estaba en construcción y era casa de formación religiosa. La jornada concluyó con una comida de fraternidad.
Pau Vidal destacó “el valor de la dimensión celebrativa y comunitaria, tan necesaria en este mundo violento y sacudido por tantos conflictos y guerras absurdas”, y subrayó que espacios como este ayudan a “seguir sosteniendo la esperanza cristiana y a trabajar día a día por el Reino de Dios”.
También Roger Torres, superior de los jesuitas en Lleida, puso en valor la posibilidad de compartir con toda la Compañía de Jesús en Cataluña “nuestra vida en comunidad”, con la riqueza de reunir personas “de todas las franjas de edad”. En la misma línea, Lourdes Torrelles, directora de Jesuïtes Lleida-Col·legi Claver, señaló que la jornada “nos hace conscientes de la diversidad y, al mismo tiempo, renueva la misión común, impulsando el compromiso de todos”.
Entre las impresiones recogidas tras el Aplec, se repiten el agradecimiento por la acogida y la organización, la alegría del reencuentro y el sentimiento de formar parte de una misma familia ignaciana. Marta Baylina, del equipo organizador, habló de “la gran acogida de la comunidad de Lleida” y de “un ambiente de verdadera familia”. Oriol Jiménez, educador de Jesuïtes Casp, resumió así la experiencia: “Valoro poder sentirnos familia, sentirnos comunidad de misión”. Toni Soler Ricart destacó el “gozo y satisfacción de reencontrar a tantas buenas personas queridas”, mientras que Eusebi Fortuny y Mariona Font, que participaron en familia con sus hijos, subrayaron la alegría de vivir el encuentro como un “regreso a casa” y de ver también a los más pequeños disfrutar de la experiencia.
Podéis leer la crónica ampliada y ver más fotos de la jornada.