ECCA Social acoge un voluntariado que acerca realidades y derriba barreras
Tras el éxito del año pasado, ECCA Social ha vuelto a acoger esta iniciativa en Gran Canaria, con la participación de un nuevo grupo de jóvenes voluntarios y voluntarias españoles/as y portugueses/as vinculados/as a la Congregación Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, una experiencia que ha propiciado el trabajo conjunto en torno a una misión compartida. Para hacer posible esta experiencia se ha involucrado el Colegio San Ignacio de Loyola de Las Palmas, que generosamente ha cedido sus instalaciones para que el grupo de 10 personas voluntarias pudiera hospedarse durante los 18 días de estancia.
Durante dos semanas del mes de julio, diez jóvenes procedentes de diversas regiones de España y Portugal, entre ellos/as, dos religiosas, confluyeron en la delegación de ECCA Social en Canarias para acercarse a la realidad de la migración en las islas, y sobre todo, al contexto vital de los miles de jóvenes migrantes que llegan al archipiélago canario.
Para ello, el equipo de voluntariado se organizó en torno a dos sedes de ECCA Social en Gran Canaria: Las Palmas y Vecindario, en el sur de la isla, donde participaron en talleres de enseñanza de español e informática en ambas localizaciones, además de un taller de costura en Vecindario.
En total, casi cien personas tomaron parte en las actividades: 35 jóvenes migrantes menores de edad en su mayoría y tutelados por el Gobierno de Canarias, en Las Palmas; y 45 personas migrantes adultas en Vecindario.
El campus ofreció una experiencia invaluable de comunicación y de exposición a otras culturas y realidades, y, por ende, de crecimiento personal. Se fomentó la convivencia, la creación de lazos, la superación de barreras, y se trabajó para derribar mitos y aprender a combatir los discursos de odio que rodean a la migración, contribuyendo, de paso, a uno de los valores misionales más importantes de ECCA Social: la construcción de sociedades más igualitarias, justas, inclusivas y fraternales.
Tanto personal técnico de ECCA Social como voluntarias y voluntarios valoraron muy positivamente la experiencia, que calificaron de “súper enriquecedora. No solo fue una relación de personas enseñando y otras aprendiendo, sino un intercambio constante”. Las/os voluntarias/os compartieron sus conocimientos y experiencias, pero al mismo tiempo aprendieron de las historias, culturas y vivencias de las participantes, permeando, así, su visión de historias que “normalmente solo ves en televisión, cuando llegan las pateras a Canarias”, y que, con esta experiencia, “comienzas a humanizar y a ver que, detrás de eso, hay personas como nosotros/as, que tienen los mismos sueños y las mismas expectativas de vida”.