Publicado: Lunes, 28 Septiembre 2026

Sebastián Mora abre el curso del Centro Pignatelli con una invitación a «abrazar el encuentro» en tiempos de polarización

El Centro Pignatelli de Zaragoza inauguró el pasado martes 22 de septiembre el nuevo curso con una conversación entre dos jóvenes de la pastoral MAG+S y Sebastián Mora, doctor en sociología y profesor de la Universidad Pontificia Comillas, bajo el título «Abrazar el encuentro». Mora propuso una lectura del momento actual desde la clave de la fraternidad, en un contexto social marcado por la polarización y la desconfianza. 

Desde el inicio marcó el tono de su intervención con una idea de fondo: se trata de «organizar el pesimismo para construir la esperanza». Para Mora, la esperanza auténtica «surge desde los infiernos, no negando el infierno», y por eso la cultura del encuentro exige primero mirar con honestidad las heridas de nuestro tiempo. 

Cinco heridas que atraviesan el encuentro 

La primera es la desigualdad, que va rompiendo cada vez más el tejido social. «Es imposible construir una cultura del encuentro desde un mundo roto por la desigualdad», afirmó. 

La segunda es de orden político e institucional. La democracia como ideal está en retroceso y vivimos en sociedades muy polarizadas, donde la polarización no es solo ideológica sino afectiva. Con ironía, Mora señaló una trampa habitual: «¿Quiénes son los polarizados? Siempre son los otros». 

La tercera herida es comunitaria. En una sociedad individualista, el ponente se preguntó qué espacios de comunidad acogedora quedan y dónde sigue siendo posible el abrazo humano. En esa reflexión incluyó también una mirada autocrítica hacia la Iglesia: las parroquias son hoy espacios litúrgicos, pero a menudo poco comunitarios. De ahí su invitación a revisar nuestros imaginarios sociales y emocionales. 

La cuarta es la herida de la casa común, que paradójicamente ha desaparecido del debate público justo cuando más percibimos sus efectos. Y la quinta, más ambivalente, es el revival de lo espiritual: lo religioso ha vuelto, pero en un mundo acelerado que apenas deja lugar para la quietud. 

Posverdad y valores compartidos 

Mora dedicó también parte de su intervención a la posverdad, cuyo problema, explicó, es que en ese régimen «cualquier cosa puede ser verdad y cualquier cosa puede ser mentira». Frente a esa disolución, planteó la pregunta de fondo sobre qué suelo común queremos construir juntos, contraponiendo dos imágenes bíblicas: Babel o Jerusalén. 

Con esta conversación, el Centro Pignatelli arranca un curso que vuelve a situar el diálogo, la reflexión social y cultural a la luz del Evangelio,  en el centro de su propuesta desde Zaragoza. 

La conversación completa puede verse en el canal de YouTube del Centro Pignatelli.

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