Publicado: Lunes, 23 Abril 2018

50 años de La Pilarica de Valladolid

La parroquia de La Pilarica de Valladolid cumple 50 años de historia este 2018 y su comunidad creyente celebrará este aniversario a lo largo del año. Esta semana han comenzado los primeros actos con la participación de tres jesuitas: Toño García, José Luis Saborido y Cipriano Díaz Marcos. Los tres, junto con Ventura Alonso, fallecido en 2008, fueron los  primeros párrocos en guiar en la fe a los feligreses de este barrio obrero. Una tarea en la que consiguieron sintonizar con el movimiento social y mostraron con sus luces y sus sombras una  iglesia “en salida” por su compromiso social y su anuncio de la Buena Noticia. Ventura Alonso fue el primer párroco y a pesar de su ausencia, su memoria sigue muy presente, no solo porque da nombre a la plaza de la iglesia desde 2012, sino por el enorme cariño con el que recuerdan su servicio a la comunidad. En 2009, la Compañía de Jesús abandonó la parroquia después de 42 años. Más de una treintena de jesuitas compartieron de distintas maneras la historia de esta parroquia.

Toño García abrió el programa con su charla Espiritualidad, fe y vida parroquial. Palabras que iluminaron desde ese pasado, cuando con 34 años de edad fue nombrado párroco de La Pilarica en un contexto conflictivo. “Hicimos juntos lo que aquel momento nos pareció que había que hacer, tanto en la trasmisión de la fe, como en el de la presencia pública en el barrio, con sus aciertos y limitaciones, y lo hicimos desde la fe en Jesús  que nos sostenía y la espiritualidad que nos alimentaba y alentaba”. Reflexionó sobre el sentido de una parroquia en comunidad que sigue e imita a Jesús como “hombre de tres tiempos”: en la acción; en la soledad y en comunidad.

Le siguieron las palabras de Sabo dedicadas a la transmisión de la fe en la Parroquia, charla fruto de su larga experiencia pastoral. Diferenció entre otras cosas lo que es y no es transmisión de la fe: ni herencia ni doctrina enseñada sino más bien propuesta y contagio desde el testimonio personal de vida y comunitario. De corazón a corazón. Y en este sentido, abordó los retos de la parroquia hoy, que se enfrenta a la secularización, a la ausencia del despertar religioso y a una transición hacia un cambio importante. “Estamos en “transición” de una época a otra, de una catequesis a otra, como quien está nadando en medio de un lago y está justamente a mitad de camino…Tentaciones: seguir haciendo lo mismo, volver atrás, lamentarse inútilmente, abandonar o buscar algo más gratificante, revolucionar “a lo loco”. Pidió contagiar la fe desde la libertad, no como imposición sino como alegría, vitalidad y estímulo. Y desde la cercanía, apertura, diálogo, paciencia y acogida cordial…

Cipri se acercó a los cristianos en la vida pública. Compromiso social en la parroquia, reflejados en los 50 de historia de la parroquia: “Hablar de Pilarica es hablar de fe, de compromiso y futuro, de militancia y esperanza. Y a pesar de tanto tiempo y tantas dificultades, este proyecto parroquial pudo mantenerse en pie 50 años y los próximos 50 que vengan porque aquí se nos enseñó (y nos enseñamos unos a otros) a mirar, a soñar, a creer y a esperar”. Cipri presentó todo lo que ese tiempo le enseñó esta parroquia comprometida desde esos verbos: a mirar y a esperar el tiempo oportuno; a soñar una realidad distinta como el sueño social y ecológico de Ventura. "Aprendió de Dios a amar esta realidad herida y descompuesta, esclavizada… porque es nuestra realidad, pero también a soñarla distinta". Le enseñóa mirar desde Dios y a tener paciencia. En noviembre se reanudan los actos de aniversario. Los celebrados esta semana han sido tiempo de encuentro de quienes hacen posible la presencia de la iglesia en este barrio de Valladolid.

Enlace del vídeo de la charla de José Luis Saborido.

Enlace del vídeo de la charla de Cipriano Díaz Marcos.

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