Publicado: Martes, 12 Febrero 2019

Pastoral de la diversidad sexual en Canarias

¿Lesbiana, gay, transexual, bisexual o un hijo o hija de Dios, un hermano o una hermana que, al margen de su orientación sexual, el Señor nos invita a acoger? Con esta pregunta de fondo y la aceptación de la diversidad sexual como una realidad social evidente, convocamos desde el Centro Loyola de Canarias a un grupo de personas para reflexionar y discernir qué podemos ofrecer, como comunidad de discípulos de Jesús, a tantos hermanos y hermanas que viven su experiencia de fe desde orientaciones sexuales diversas.

La invitación no cayó en tierra árida. Algunas personas provenientes de la CVX de Las Palmas y Tenerife se apuntaron. Religiosas que trabajan en el mundo de la exclusión dijeron “presente”. Laicos y laicas sensibles a esta realidad abrieron hueco en sus apretadas agendas para decir: “aquí estamos”. Ha pasado un poco más de un año desde el primer encuentro de este grupo de reflexión al que denominamos de “Pastoral de la diversidad sexual – PADIS”. Un año de lecturas, debates, escucha atenta de voces que nos interpelan y, como es de suponer, largos ratos en la presencia del Señor para que este proyecto, más allá de nuestras preocupaciones y de nuestro deseo de ayudar, hunda sus raíces en su proyecto de amor e inclusión para todas y todos. 

En el mes de noviembre vimos que el fruto de nuestras reflexiones ya estaba maduro y que lo podíamos ofrecer a la sociedad y a la Iglesia que peregrina en Canarias. Desde el reconocimiento humilde de nuestra pequeñez nos lanzamos a ofrecer un espacio eclesial amable, plural y diverso que facilite el conocimiento y la reflexión sobre la realidad LGTBI y la acogida y el acompañamiento pastoral a las personas que viven su experiencia creyente desde una sexualidad diversa. 

En nuestra carta de presentación no podían faltar los valores que nos inspiran: la confianza en el Dios Padre que nos revela Jesús y que quiere una vida buena para cada uno de sus hijos e hijas. El reconocimiento de la otra persona como hermana y compañera de camino. El reconocimiento de la dignidad inalienable de toda persona humana sin distingo de raza, lengua, orientación sexual, religión, etc. El respeto a la libertad y a las opciones y proyectos de vida de todas las personas. La valoración positiva de la diversidad frente a quienes la perciben como un obstáculo para la vivencia de relaciones humanas constructivas. La confianza en la posibilidad de una integración plena de la diversidad en el conjunto de la comunidad de los creyentes y, por último, la humildad en el acercamiento.

En el programa PADIS queremos desarrollar tres líneas de acción: 1) formación 2) sensibilización y 3) acompañamiento pastoral.

El pasado 31 de enero, con una interesante conferencia de Carlos Domínguez sobre las raíces antropológicas de la diversidad sexual hemos iniciado la andadura de este programa. El segundo encuentro, también del área de formación, será sobre los fundamentos sociopolíticos de la diversidad sexual.

Sabemos que la mar en estos asuntos es agitada pero, como lo hicieran los discípulos en el lago, “en tu nombre, Señor, echaremos las redes”.

Información más detallada del programa PADIS aquí

      

 

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