Publicado: Domingo, 22 Septiembre 2019

Entreculturas celebra su XIX Encuentro Anual bajo el lema “Un Encuentro en Igualdad”

“Dibujé una puerta violeta en la pared y al entrar me liberé… sé lo que no quiero ahora estoy a salvo”. La conocida canción de Rozalén, himno contra la violencia de género, ha sido sin duda el canto de alegría y de celebración en el XIX Encuentro Anual de Entreculturas que se ha celebrado entre el 20 y 22 de septiembre en El Escorial. Más de 260 personas vinculadas con Entreculturas y llegadas de las 28 delegaciones se dieron cita bajo el lema “Un Encuentro en Igualdad”. Dos días de talleres y diálogos en torno a la igualdad de género, una de las misiones vertebrales del trabajo de Entreculturas para la justicia social y la defensa del derecho a la educación. La campaña Luz de las Niñas, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el trabajo de coeducación en los centros educativos, el seguir trabajando para que Entreculturas sea un entorno seguro y la construcción de un plan de igualdad son solo algunos de los ejemplos sobre los que se dialogó en el encuentro. 

El encuentro contó con la presencia de Antonio J. España Sánchez SJ, Provincial de España y miembros del Patronato y del Consejo Asesor como Luis Arancibia Tapia, Delegado del Sector Social de la Compañía de Jesús en España, Josep Buades SJ, Director de la Asociación Claver y José Miguel Colina SJ. Así como personas muy cercanas a Entreculturas, como Agustín Alonso SJ, Mª del Carmen de la Fuente, Coordinadora del Área de Migraciones del Sector Social (Servicio Jesuita a Migrantes-España), Mª del Mar Magallón, Directora de ALBOAN, y Javier Montes Maury SJ, estrenando su nuevo cargo en Entreculturas y ALBOAN. Además de numerosos compañeros jesuitas de otros países como Andy Liberato SJ de la provincia de Antillas, Jesús María Martín Mateo SJ provincia de España y Davide Orlandini SJ, de la provincia Euro-Mediterránea.

Durante la jornada del sábado hubo tiempo para ahondar en las causas que generan la desigualdad de género y participar en talleres para profundizar en esta temática desde distintas perspectivas y acercarnos a lo que Entreculturas ya está haciendo y a lo que proyecta a futuro. El domingo se realizaron talleres para acercarse más a compromisos personales e institucionales de cara a seguir trabajando por la igualdad de género, se celebró una Eucaristía que presidió el provincial de España y se clausuró el encuentro con la lectura de un documento de conclusiones.

Sábado 21 de septiembre

El encuentro arrancó con el testimonio de Sofía Gutiérrez, Responsable de Comunicación y Acción Pública de Fe y Alegría Guatemala, y de Kimberley Chivalán Zacarías, joven guatemalteca de la zona rural que sueña con ser locutora, un sueño que cada vez está más cerca, aunque no siempre fue así. Kim, como muchas otras niñas de su comunidad, ha tenido que pelear desde su infancia por un derecho universalmente reconocido, el derecho a la educación. Un inicio de encuentro que nos acercaba a la realidad y donde Kim habló en representación de todas las niñas a las que se les ha privado del derecho a la educación. “La educación me ha cambiado la vida realmente. Me siento libre. Ha transformado mi vida. Hemos aprendido que las mujeres tenemos derecho y eso nos hace libres. La juventud somos la generación del cambio”.

Y es que las cifras son alarmantes. De los 262 millones de niñas, niños y jóvenes no pueden ir a la escuela, la mitad, 132 millones son niñas. Las adolescentes en zonas de conflicto tienen un 90% más de probabilidades de no acceder a la escolarización. Una de cada cuatro niñas declara que nunca se sienten seguras al utilizar los aseos de la escuela. Anualmente hay 7,3 millones de partos de adolescentes menores de 18 años de los cuales 1,1 millón se dan entre niñas menores de 15 años. Cada año 12 millones de niñas son casadas antes de cumplir 18 años. 650 millones de mujeres han sido forzadas al matrimonio infantil. Más de una de cada tres, antes de los 15 años. Datos que recoge también el informe “Seguras para aprender en libertad” que presentaron Macarena Romero, Departamento de Incidencia y Movilización y Elena de Luis, Consultora e Investigadora en género y derechos humanos de Entreculturas para hacernos conscientes de la realidad. La igualdad de género es indispensable para hablar de garantía de derechos humanos. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible no se conseguirán si no se garantiza la igualdad de género. El papel de la educación para contribuir a la igualdad de género, que no es un asunto de mujeres, es algo que concierne a toda la sociedad.

Daniel Villanueva SJ, Vicepresidente Ejecutivo de Entreculturas afirmó que es un “momento muy importante del año para Entreculturas. Somos una red de personas e instituciones que trabajamos defendiendo el derecho a la educación porque creemos que es la forma de crear un mundo más justo y sostenible. Somos un movimiento por la transformación social”. Y recordó que el año pasado por estas mismas fechas estábamos en el Congreso Internacional de Fe y Alegría, evento que dio un empujón a nivel internacional a Entreculturas. “En este encuentro Entreculturas cambia. El Papa Francisco dijo a Fe y Alegría que la clave de nuestro ser es la mística de la inclusión. En una cultura del descarte, en la que dejamos fuera a los que no sirven, Fe y Alegría y Entreculturas promueve una mística de la inclusión que no deja a nadie fuera. Una mística de incluir más niños y niñas en educación para que la transformación que soñamos sea cierta. Entreculturas tiene un equipo interno que trabaja la igualdad de género y tenemos la intención de tener un plan de igualdad en breve. Las mujeres representan un 70% en entreculturas. Es un momento de creación conjunta del futuro”.

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