Publicado: Domingo, 27 Febrero 2022

Sigue la Congregación. Elecciones y diálogos.

Este domingo ha sido un día intenso en la congregación. Arrancamos por la mañana con la Eucaristía, presidida por el provincial, Antonio España, y previa a la votación para elegir procurador y suplente. La congregación eligió al padre Enric Puiggròs para representar a la provincia en la Congregación de Procuradores, que tendrá lugar en Loyola en mayo de 2023, y como suplente a José Ignacio García Jiménez. 

Después, en el aula se presentaron razones a favor y en contra de convocar una Congregación General. Mañana se votará sobre ese punto, pero para poder reflexionar, Francisco José Ruiz expuso una serie de razones a favor -sobre todo basadas en la complejidad del momento presente para la Iglesia-; y Juanjo Etxeberría expuso algunas para no convocar, casi todas relacionadas con la proximidad de la anterior y la reciente formulación de las preferencias apostólicas universales, que estarán en vigor hasta 2029, por lo que parecería prematura una nueva Congregación General ahora. Los congregados podrán definirse tras darle algunas vueltas a estos u otros argumentos.

A continuación la comisión dio los motivos -formales casi todos- por los que los postulados que han llegado a la congregación no se discutirán en el aula.

Durante la segunda parte de la mañana los congregados tuvieron un rato para leer algunos de los informes sobre los que se iba a seguir dialogando durante el día. Antes de comer el provincial expuso los pasos dados en este curso en los temas de entorno seguro y la situación actual, tras lo que respondió a varias preguntas sobre la cuestión de los abusos, procesos en curso, y cómo se van clarificando las cosas para responder mejor en la búsqueda de verdad, justicia y reparación.

Por la tarde se propusieron tres grandes cuestiones para dialogar en el aula. Cada una de ellas tendría un bloque, con el mismo esquema: Ecos o reacciones al leer el documento (o la parte del informe de statu) referido a ello, una segunda reacción a lo escuchado en al aula, y por último recomendaciones al gobierno de la Compañía. Los temas tratados fueron:

  • La misión compartida. Moderó el diálogo José Ignacio García. Durante dos horas los congregados dialogaron sobre los ecos que suscita esta cuestión. Si algo quedó claro es que hay sensibilidades muy diferentes. Entre los puntos tratados, se insistió en la necesidad de clarificar el lenguaje con el que hablamos de la colaboración. La diversidad de situaciones -que requieren muchos matices que a veces no tenemos-. El alcance y los límites de la formación actual. El significado de la corresponsabilidad. La importancia de una teología del laicado. El papel de los jesuitas en las instituciones... De todo ello quedan planteadas algunas peticiones al gobierno de la provincia.

  • El siguiente tema fue la unión de ánimos, muy vinculado a una cuestión de la que se viene hablando bastante en la provincia, como es la desafección institucional de algunos compañeros. Fue Gabino Uríbarri el encargado de dinamizar este bloque, en el que el diálogo también vio abundantes intervenciones que fueron tocando temas como la vida comunitaria, el cuidado recíproco, los límites de la cura personalis tal y como está planteada hoy, el papel de los superiores locales y de las relaciones horizontales, la comunicación interna, o la importancia de una conversación dificultada por algunas formas de individualismo...

  • El último gran bloque fue el dedicado a las estructuras de gobierno, en concreto a la relación entre sectores y plataformas. Ignacio Dinnbier moderó las intervenciones, que estuvieron más orientadas a las peticiones a la provincia. Entre ellas, clarificar dicha relación, ir buscando criterios comunes, o perfilar mejor el rol de los delegados (se anunció la próxima revisión del estatuto de los delegados de plataforma).

Al final de la tarde el padre Toño Allende informó del sentido que tiene el término selección de ministerios en este momento en el proceso de planificación de la provincia.

Con esto terminamos el trabajo, en una jornada intensa.

Como no todo va a ser trabajo, este domingo, dos grupos distintos, unos después de comer y otros después de cenar, hemos tenido la oportunidad de ver con detenimiento y con una magnífica explicación a cargo de Lluis Magriñá, los mosaicos de Marko Rupnik en la Iglesia de la Cova. Una oportunidad para todos de ver el espectacular trabajo desarrollado por el jesuita esloveno y su equipo.  En las ocho capillas que ha decorado se puede hacer todo un peregrinaje con los EE.EE. Un baile de colores cargados de significado, y un relato lleno de alusiones a la Trinidad, pasando por la creación, el principio y fundamento, el pecado (el becerro de oro), la anunciación, la crucifixión, la resurrección y la contemplación para alcanzar amor. Son tantos los matices en estas capillas que hay que verlas con detalle. 

 

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