Publicado: Martes, 30 Agosto 2022

Testimonios MAG+S: Vivir con deportividad. Fe y Deporte

El pasado mes de Julio, 15 participantes de Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana asistieron al segundo encuentro MAGIS que une el Deporte con la Espiritualidad ignaciana, la Fe y el Deporte.

Tras la positiva experiencia vivida en el verano del 2021, quisimos ofrecer de nuevo la posibilidad de que jóvenes entre 23 y 30 años se acercaran a Guetaria, País Vasco, para poder disfrutar y aprender del Deporte como espacio de relación con Dios, conocimiento personal y desarrollo integral junto con otros.

La experiencia MAGIS duró 7 días. La disposición de los días consistía en practicar deporte por la mañana (rutas de montaña, partidos volley, fútbol, surf) y por la tarde descubrir herramientas de nuestra fe católica y espiritualidad ignaciana que ayudaran a crecer en el seguimiento de Jesús. Primero se realizaban charlas que abrían temas de reflexión, diálogo y oración. Luego se dejaba un tiempo de oración personal y finalmente terminábamos el día celebrando juntos la eucaristía acompañados de las espectaculares y privilegiadas vistas de la bahía de Guetaria.

Re-conocer el regalo que es nuestro cuerpo, como elemento natural recibido de Dios y que tenemos que cuidar; re-descubrir que el equipo es Comunidad; aprender recursos ignacianos para tomar decisiones y ordenar la vida; percibir que Dios está en lo cotidiano y que contemplando la realidad lo vemos a Él; entender la vida como camino de Vocación personal y eclesial y, finalmente, que en la vida, así como en el Deporte, tenemos que “Dar lo mejor de uno mismo” como nos pide el Papa Francisco, fueron los lemas que acompañaron las jornadas.

El último día, a modo de recogida de la experiencia y en forma de evaluación, pudimos acercarnos a Loyola. Fue un momento especial. Los lugares dicen cosas y daba la sensación de que todo lo practicado y escuchado en los días previos encontraba su sentido mientras recorríamos la Santa Casa o nos sentábamos, en silencio, en la capilla de la Conversión. Fue un regalo poder parar y descansar en el lugar donde Dios se acercó a Iñigo de Loyola y donde éste empezó a abrir su corazón para cumplir su voluntad.

Un año más, el equipo organizador acaba feliz y emocionado de ver cómo el Deporte sigue siendo un canal de evangelización, conocimiento personal y encuentro con Dios. Ojalá podamos seguir ofreciendo espacios donde la Fe y el Deporte se unan para mayor gloria de Dios.

(podéis seguir lo vivido en Guetaria a través de redes sociales con el Hastag #VcD22)

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