Alcalá de Henares presenta los actos por los 500 años de San Ignacio en la ciudad
Alcalá de Henares se prepara para conmemorar los 500 años de la presencia de San Ignacio de Loyola en la ciudad, una etapa breve pero clave en su proceso espiritual, intelectual y apostólico. Una celebración que reunirá durante todo el curso a las principales instituciones complutenses en torno a la memoria del peregrino y al legado histórico y espiritual que dejó en la ciudad.
El histórico Hospital de Antezana, donde residió el propio Ignacio entre 1526 y 1527, ha acogido la presentación de los actos conmemorativos, que comenzarán en septiembre y se prolongarán hasta mayo de 2027. La programación ha sido elaborada en conjunto por el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, la Fundación Antezana, la diócesis, la Universidad de Alcalá y la Compañía de Jesús, con el objetivo de poner en valor la importancia de esta presencia ignaciana en la historia de la ciudad.
Entre las actividades previstas figuran siete conferencias, tres exposiciones, dos propuestas musicales, visitas conmemorativas por Alcalá y una Eucaristía en memoria de la estancia de San Ignacio. La iniciativa quiere ayudar a redescubrir el vínculo entre la ciudad complutense y el fundador de la Compañía de Jesús, así como la huella que dejó en su camino de búsqueda, formación y servicio.
La estancia de San Ignacio en Alcalá fue un momento clave en la maduración del proyecto apostólico que más tarde desembocaría en la fundación de la Compañía de Jesús. Acogido en el Hospital de Antezana como ayudante de cocina y enfermería a cambio de techo y comida, el peregrino comenzó en la ciudad sus estudios de filosofía y teología en la Universidad creada por el cardenal Cisneros. Aquella formación resultaba imprescindible para orientar su deseo de ayudar a las almas desde una misión evangelizadora sólida.
Durante la presentación, Asencio García Vallejo, presidente de la Fundación Antezana, ha subrayado el impacto histórico de San Ignacio y la importancia del lugar en el que sirvió, estudió, rezó y cuidó de los enfermos. En el contexto del Siglo de Oro, Alcalá se caracterizaba por un humanismo que alcanzaba su plenitud cuando se ponía al servicio de la persona. En este sentido, destacó que “en Antezana, más que alojamiento, Ignacio encontró una forma de vivir el Evangelio”.
Por su parte, Pedro Luis García Vera SJ, superior de la comunidad de la Compañía de Jesús en Alcalá de Henares, ha explicado que los meses de San Ignacio en la ciudad fueron un tiempo de búsqueda de la voluntad de Dios, de formación y de cercanía a los pobres. “Toda su estancia en el hospital, rodeado de gente sencilla, le convence de vivir su vida al modo de Jesús: pobre y humilde”, señaló.
También el obispo de Alcalá de Henares, Mons. Antonio Prieto Lucena, ha recordado que Alcalá es el lugar en el que Ignacio empieza a madurar su proyecto apostólico, subrayando que la experiencia con los pobres y enfermos vivida en Antezana permanece hoy de forma significativa en la formación de los novicios jesuitas, que practican estancias en hospitales.
La alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, ha destacado a San Ignacio como parte del patrimonio histórico de la ciudad y como una figura relevante en la historia de España, de Europa y de la Iglesia universal. En su intervención agradeció el trabajo conjunto de las instituciones implicadas en la preparación de este aniversario y recordó una de las frases más conocidas del santo como su modo de proceder práctico: “el amor se ha de poner más en las obras que en las palabras”.
Los actos de esta conmemoración permitirán volver sobre un capítulo esencial de la vida de San Ignacio y de la propia historia de Alcalá de Henares: el encuentro entre estudio, servicio, pobreza y búsqueda de Dios que marcaron decisivamente al peregrino antes del nacimiento de la Compañía de Jesús.
