Deusto cumple 140 años mirando al futuro de la mano del P. General
La Universidad de Deusto ha iniciado este 24 de septiembre los actos conmemorativos de su 140.º aniversario coincidiendo con la apertura oficial del curso académico 2026-2027. La institución, que abrió sus puertas el 25 de septiembre de 1886 con apenas 115 alumnos, arranca este nuevo año con más de 12.500 estudiantes en sus aulas, de los cuales cerca del 10% son alumnos internacionales procedentes de 50 países. Esta evolución evidencia la consolidación de un modelo universitario centrado en las personas, orientado a la transformación de la sociedad y plenamente conectado con los desafíos globales.
El acto ha comenzado con la lectura de la Memoria académica del curso 2025-2026 a cargo de la Secretaria General, Stella Solernou, quien ha repasado los principales datos y logros del último ejercicio. Ha destacado que la Universidad superó el pasado curso las 16.000 matrículas totales, con 3.549 nuevos estudiantes de grado, máster y doctorado, y más de 1.000 alumnos internacionales. Un ejercicio que ha alcanzado un hito histórico con la graduación de las primeras promociones de los grados en Medicina y en Enfermería. Asimismo, la memoria ha puesto de relieve el impacto de la actividad investigadora —con 300 proyectos en marcha y cerca de 600 artículos científicos publicados—, la apuesta por la inclusión mediante una política de becas propias superior a los 2,6 millones de euros que benefició a 1.341 alumnos, y el lanzamiento de la alianza investigadora global GRAJU. En el apartado In Memoriam, la comunidad universitaria ha rendido un afectuoso homenaje a los miembros fallecidos durante el curso, entre ellos quien fuera rector de Deusto, José María Guibert. Memoria académica.
A continuación, la ceremonia ha dado paso a la Lección Inaugural, titulada «Conocimiento que sirve, sabiduría que abre futuro», pronunciada por el Prepósito General de la Compañía de Jesús y Canciller de la Universidad, Arturo Sosa SJ, seguida de las palabras del rector, Juan José Etxeberría. Dos intervenciones que han coincidido en señalar que celebrar 140 años no debe ser un “ejercicio de contemplación satisfecha del pasado”, sino un impulso para “renovar el servicio” de cara a responder a la sociedad mediante una “fidelidad creativa”, recordando que si algo puede aportar hoy una universidad jesuita es “conocimiento que busca la verdad en medio del ruido, sabiduría que orienta el poder hacia el bien común”, porque “una universidad puede ser técnicamente brillante y, sin embargo, espiritualmente pobre si no se plantea a quién sirve su conocimiento y a quién no tiene en cuenta en su servicio”.
Recuperar el apostolado intelectual
En su Lección Inaugural, el P. General Arturo Sosa ha advertido sobre la crisis del conocimiento que vivimos actualmente, amenazado por una doble patología: por un lado, el desprecio de la verdad, impulsado por la desinformación y el pensamiento superficial; por otro, la captura y concentración del conocimiento -como el control de datos y algoritmos- en beneficio de unos pocos. Frente a esta situación, ha subrayado que una universidad jesuita debe actuar como una “escuela de profundidad”, promoviendo un apostolado intelectual que no busque dominar, sino comprender con rigor ético. En su opinión, la institución debe trascender la mera transmisión de información para dar el salto a la sabiduría y al discernimiento, enseñando a preguntar cuándo, cómo, para qué y para quién se utiliza la tecnología, especialmente en la era de la inteligencia artificial, donde esta debe estar al servicio de la dignidad humana, la justicia y la formación de criterio.
Esta visión se ha de traducir, a su juicio, en una pedagogía e investigación transformadoras. En el ámbito académico se promueve una formación integral -personas competentes, conscientes, comprometidas y compasivas- mediante un acompañamiento donde el estudiante no se limita a preguntarse qué carrera profesional quiere desarrollar, sino también qué tipo de persona quiere llegar a ser y qué mundo desea ayudar a construir. Esta misma lógica debe orientar la investigación hacia el bien común: la justicia social, el cuidado de la Casa Común y los dilemas éticos de la transición tecnológica. “Una investigación verdaderamente transformadora no mira a los pobres y a los descartados desde arriba; aprende a mirar la realidad desde ellos y, cuando es posible, con ellos”, ha indicado.
Para el máximo responsable de los jesuitas, esta actitud exige universidades abiertas que trabajen en red con las instituciones públicas, las empresas y la sociedad civil, combinando el arraigo local con un horizonte verdaderamente universal. Asimismo, ha valorado los 140 años de trayectoria de Deusto y los compromisos de futuro marcados en su nuevo Plan Estratégico para renovar la tradición ignaciana: una comunidad más inclusiva, ciencia abierta, una organización ágil y una fidelidad creativa orientada a formar profesionales y ciudadanos capaces de transformar responsablemente el mundo.
En sus últimas palabras dirigidas al alumnado de Deusto, les ha instado a que “no se conformen con ser usuarios de una formación; conviértanse en protagonistas de una vida con sentido. La humanidad necesita la inteligencia que poseen, pero también su compasión, su libertad interior y su capacidad para trabajar con otros”. Palabras del P. General.
Los retos estratégicos de Deusto: Plan 2027-2032
Recogiendo este marco de reflexión, el rector Juan José Etxeberría ha destacado que este aniversario es una llamada a renovar el servicio y a recordar que la excelencia no puede reducirse a la acumulación de méritos ni a la autocomplacencia. Un horizonte en el que el lema histórico de Deusto, “Sapientia melior auro” (la sabiduría vale más que el oro), adquiere una fuerza singular para discernir hacia dónde transformar la realidad.
El rector Etxeberría ha explicado que hoy vivimos transformaciones distintas a las de hace 140 años, pero igualmente decisivas. Asegura que, aunque no es posible prever todos los cambios, sí se puede decidir cómo abordarlos, con qué criterios orientarlos y al servicio de quién poner las capacidades institucionales. Por ello, ha adelantado que el Plan Estratégico para el periodo 2027-2032 llevará por lema «Deusto: tradición que construye futuro», expresando la convicción de que la tradición ofrece criterios para circunstancias nuevas: “El futuro no está escrito: debemos discernirlo y construirlo. Y el Plan tendrá sentido si se traduce en compromisos concretos con las personas y la sociedad”.
Entre los compromisos principales avanzados por el rector destaca la apuesta por la «formación a lo largo de toda la vida», que persigue una preparación exigente y una experiencia universitaria que ayude a descubrir la vocación y construir un proyecto de vida con sentido, combinando rigor, acompañamiento y ética tanto en el grado como en la educación continua y ejecutiva. El Plan contempla asimismo una «investigación orientada a los grandes retos», con el foco centrado en el desarrollo humano, la justicia social, la transición ecológica, la salud, la cohesión social y el uso responsable de la tecnología, midiendo el impacto científico por su capacidad de mejorar la vida de las personas.
La nueva hoja de ruta de Deusto trabajará también por avanzar hacia una «universidad abierta e inclusiva», en la que se reforzarán las alianzas internacionales (la red mundial de universidades jesuitas IAJU, la alianza europea UNIC y UNIJES-Universidades Jesuitas) y se ampliarán las becas y oportunidades de acceso para colectivos vulnerables, demostrando que el arraigo en Euskadi hace creíble y fecunda su vocación universal. Por último, la institución reforzará su «colaboración e impacto local» a través de un modelo alineado con las estrategias del territorio y del Sistema Universitario Vasco, colaborando activamente en la nueva Ley de Universidades, el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030 y los ejes del Plan Universitario Vasco 2027-2030.
“Cuando lleguemos a 2032, no bastará con contar proyectos. Tendremos que preguntarnos si hemos acompañado mejor a las personas, si nuestro conocimiento ha ayudado a afrontar los desafíos sociales y si Deusto ha servido con mayor profundidad y generosidad. Esa es la medida de una institución viva: no los años que acumula, sino el futuro que es capaz de construir”, ha concluido el rector. Palabras del rector.
La ceremonia ha finalizado con las palabras del lehendakari del Gobierno Vasco, Imanol Pradales, tras lo cual la Catedral de Santiago de Bilbao ha acogido la Eucaristía, presidida por el obispo de la diócesis de Bilbao, Joseba Segura.