Publicado: Jueves, 01 Octubre 2026

Emilce Cuda: «La teología debe hacerse desde la realidad, con el pueblo y desde las fronteras»

La teóloga argentina Emilce Cuda inauguró el curso de Cristianisme i Justícia con una reflexión sobre los retos de la teología ante el cambio de época. Cuda reivindicó una teología capaz de escuchar la realidad, ofrecer criterios de discernimiento y dar razones de la esperanza y la fraternidad.

Cristianisme i Justícia, centro de reflexión sobre fe, cultura y justicia de la Compañía de Jesús en Barcelona, inauguró el miércoles 30 de septiembre su curso académico 2026-2027 con la teóloga argentina Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina. Bajo el título Claves para una teología de nuestro tiempo, Cuda planteó cómo puede la teología responder a las profundas transformaciones sociales, políticas, culturales y tecnológicas actuales.

A partir de la doctrina social de la Iglesia y de las aportaciones de los últimos pontificados, especialmente de Francisco y León XIV, con quienes ha colaborado estrechamente, Cuda articuló su intervención alrededor de dos convicciones: la teología debe hacerse desde la realidad, con el pueblo y desde las fronteras, y debe ser capaz de dar razón de la esperanza.

Una nueva realidad interpela a la teología

Cuda situó como punto de partida el «cambio de época» del que habló repetidamente el papa Francisco. El salto tecnológico está transformando los modos de producción, las relaciones de poder, la política y las formas de relacionarnos, mientras que las instituciones políticas, jurídicas y económicas tienen dificultades para gobernar esta nueva realidad.

Ante este escenario, lanzó una pregunta a la propia teología: ¿estamos partiendo de la realidad actual o seguimos pensando desde las categorías del siglo XX? «El teólogo es interpelado por una realidad nueva», afirmó.

Estos cambios generan también procesos de desestabilización, confusión y caos y abren una disputa sobre quién es capaz de dotarlos de orden y sentido. Cuda alertó en este punto de la aparición de «falsos dioses» y reivindicó la función crítica de la teología ante ideologías que pueden acabar presentándose como absolutos.

Auscultar la realidad y dar testimonio

Citando a León XIV, la ponente insistió en que para hacer una teología seria es necesario dedicar tiempo a observar la realidad. Y recuperó una imagen utilizada por Francisco: el teólogo como alguien que «ausculta» la realidad.

Esto exige hacer teología con el pueblo y situarse en las fronteras, allí donde aparecen nuevos conflictos, preguntas y lenguajes. El teólogo, en palabras de Francisco, no puede quedarse «balconeando la vida».

Esta atención a la realidad debe ir acompañada de una experiencia espiritual encarnada. Cuda insistió en  la necesidad de poner a Jesucristo en el centro y vincular el estudio teológico con la oración, al tiempo que alertó del riesgo de una espiritualidad desencarnada, desconectada de los cuerpos y de las condiciones concretas de vida.

La teología tiene además una función testimonial: defender la dignidad humana, luchar contra la injusticia y ofrecer criterios de discernimiento que ayuden a no ser engañados. Y, especialmente, debe ser capaz de dar razones de la esperanza. Cuda llegó a definir a los teólogos como «organizadores comunitarios de esperanza».

Esta esperanza conduce a la fraternidad y al diálogo, que requieren reconocer previamente al otro como un interlocutor válido. Ante un contexto marcado por la polarización, la teología puede contribuir así a generar una cultura del encuentro y de la negociación.

«Cómo hablar de Dios hoy, y que se entienda»

La conferencia de Emilce Cuda abre un curso en el que Cristianisme i Justícia celebra 45 años de trayectoria y que estará atravesado por una pregunta: ¿Cómo hablar de Dios hoy, y que se entienda?

La reflexión continuará durante los próximos jueves, en un curso coordinado por Manu Andueza, responsable del Área de Teología de CJ. A lo largo de octubre y noviembre diferentes especialistas profundizarán en cómo hacer una teología conectada con la vida y capaz de dialogar con las preguntas del presente: desde la realidad como lugar de reflexión teológica hasta los nuevos lenguajes para hablar de Dios, la vocación laical o el protagonismo de las mujeres en la teología.

La propuesta se integra en los «Jueves CJ», que Cristianisme i Justícia quiere consolidar este curso como espacio estable de formación presencial, y da continuidad a una pregunta de fondo que atraviesa la programación del centro: cómo poner en relación teología, experiencia de fe y realidad, y cómo dar razón de la esperanza cristiana en el contexto actual.

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