Publicado: Lunes, 17 Noviembre 2014

Toda la gratitud después de 25 años

XXV aniversario del asesinato-martirio de seis jesuitas y dos mujeres ayudantes: Ignacio Ellacuría, Nacho Martín Baró y Segundo Montes, los dos de Valladolid, Joaquín López y López, Amando López,  Juan Romero Moreno, Elba y Celina Ramos. Esta semana en Valladolid la Fundación Segundo y Santiago Montes, el Comité Óscar Romero y la Compañía de Jesús han hecho memoria de aquel 16 de noviembre de 1989, de los motivos hondos de fe y de vida que inspiraron a los mártires y de la memoria agradecida por la herencia recibida.

El acto más emotivo fue el que se celebró el domingo por la mañana ante el monolito dedicado a todos los jesuitas asesinados, en especial a los que nacieron en Valladolid. Allí fue la entrega floral, la lectura del manifiesto conmemorativo del Comité Óscar Romero, la lectura de poemas por parte de los alumnos del colegio Ignacio Martín Baró de Valladolid, interpretación de música clásica y la ofrenda floral. El acto congregó a numerosas personalidades: el alcalde de Valladolid, el presidente de la Diputación, la consejera de la Junta de Asuntos Sociales, el rector de la UVa. Félix Revilla sj en nombre de la Compañía depositó un ramo en el monolito. 

A lo largo de la semana se han sudedido diversas actividades organizadas por la Fundación Segundo y Santiago Montes. Éstas han hecho posible recordar en qué situación se encuentra el procedimiento jurídico que sigue en manos de Eloy Velasco, juez de la Audiencia Nacional. También se ha recordado el momento histórico por el que atravesaba El Salvador, la guerra y la fe en la justicia y la paz de quienes murieron asesinados en la sede de la universidad.

El sábado por la tarde, la Compañía de Jesús celebró una eucaristía en acción de gracias presidida por Isaac Pescador sj. En ella rememoró la fuerza y la fe que movió a los jesuitas asesinados. Las misas del domingo también dedicaron un recuerdo especial para los ocho asesinados.

“Lolo, Julia Elba, Amando, Juan Ramón, Celina, Ellacu, Segundo y Nacho: gracias por beber comunión, por quedarse definitivamente con nosotros, por esta caridad tan evangélica que regalaron con sus vidas y sus muertes. Después de ellos han venido otros. A los 25 años de aquellos mártires la lista se ha hecho enorme, como su memoria y su ejemplo. Los últimos, los mártires del ébola: enfermeros, médicos, auxiliares, voluntarios… África bendita y crucificada, hermana de sangre de nuestra América.

Es palabra de amor”. (Cipriano Díez sj, El Norte de Castilla  14-11-2014)

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