Publicado: Domingo, 24 Abril 2016

Cultivando una espiritualidad de ojos abiertos en la PAT Loyola

El Centro de Espiritualidad de Loyola fue, un año más, el escenario del Encuentro de la Plataforma Apostólica Territorial de Loyola, cita que hereda el espíritu de los Encuentros del Sujeto Apostólico que celebraba la Provincia de Loyola. El encuentro de este año, celebrado los días 22 y 23 de abril, llevaba por título «Hospitalidad y transmisión de la fe: cultivando una espiritualidad de ojos abiertos» y en él participaron 120 personas de todas las obras de la Compañía de Jesús en Euskadi y Navarra.

El delegado de la Plataforma Apostólica Territorial, Jaime Oraá SJ, situó el encuentro de este año en la estela del primer Encuentro de Provincia de España celebrado en este mismo escenario unas semanas antes. Oraá señaló que los encuentros de la PAT ayudan a fortalecer nuestro cuerpo apostólico, que «quiere discernir conjuntamente elementos importantes de nuestra misión compartida aquí y ahora». Oraá también aprovechó para informar de los avances realizados en la puesta en práctica de la planificación de la PAT. Algunos proyectos, como la formación, están siendo dirigidos ya desde la Provincia, y otros, como los de reconciliación, inculturación, espiritualidad, hospitalidad, etc. se trabajan a nivel de PAT en comisiones específicas.

El objetivo del encuentro de este año era «desarrollar las implicaciones que la profecía de la Hospitalidad y la Inclusión tienen para nuestra vida comunitaria y nuestra misión». Vicente Marcuello SJ explicó que en los consejos de las PAL vieron la necesidad de unir las llamadas a acudir a las fronteras y a transmitir la fe, para que esas llamadas «estén presentes continuamente» y no se «vean como dos impulsos distintos, sino como uno mismo que se desarrolla en distintas formas».  La acogida y la hospitalidad no han de responder a un principio ético sino a una espiritualidad, la ignaciana, que puede definirse como una «espiritualidad de ojos abiertos».

El viernes por la tarde realizamos un ejercicio de contemplación de la realidad desde esas claves, dirigido por el propio Vicente Marcuello SJ y por Marta García. A continuación, José Javier Pardo SJ ofreció una conferencia en la que descubrimos que realidades que hoy nos resultan tan actuales como el sufrimiento de los migrados, el miedo al diferente, la explotación de los débiles o la necesidad de ser reconocidos e integrados pueden verse iluminadas por el Antiguo Testamento, donde se nos habla de un Dios que nos recuerda que también nosotros fuimos migrantes y cuyo culto es la misericordia y la justicia.

La jornada de trabajo del sábado estuvo dedicada a mirar nuestra realidad institucional y a avanzar en la práctica de la hospitalidad, reconociendo lo que hacemos e imaginando lo que podríamos hacer. Asier Arpide y Mary Tere Guzman expusieron  el trabajo de la Comisión de Hospitalidad para poner en práctica la campaña del mismo nombre. Esta comisión  tiene dos responsables de cada PAL y personas referenciales en todas las obras. Posteriormente realizamos un ejercicio de deliberación comunitaria buscando la manera de fortalecer el anuncio de la Fe y el trabajo por la Justicia a los que la Hospitalidad nos llama. Primero, reunidos por sectores, recogimos las prácticas que se llevan a cabo en todas las instituciones. Después, reunidos por PALes, buscamos formas de enriquecer esa labor, señalando prioridades y propuestas.

Para concluir, Nacho Eguizabal e Idoia Irigaray nos ayudaron a tomar conciencia de todo el bien recibido en estos dos días, quitándonos miedos y sintiéndonos enviados a volver a la Galilea de nuestra vida diaria ―nuestras familias, nuestras comunidades, nuestras obras― al encuentro del Resucitado.

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