Publicado: Lunes, 02 Marzo 2015

Nuestro paso por las comunidades

En este inicio de marzo, el Provincial y el Delegado para la Tercera Edad y su Preparación han cruzado el ecuador del plan de visitas a las comunidades. El campo de juego de la nueva Provincia está haciendo destacar aspectos sobre nuestra vida comunitaria que tienen algo de novedoso. En positivo, es notable cómo nuestras comunidades están arropadas por el reconocimiento de personas e instituciones relacionadas con nosotros, en todos los grados imaginables en que ha cristalizado su alianza con la Compañía de Jesús. En negativo, no son escasos los ejemplos de distancia entre nuestra vida comunitaria y el dinamismo que se desparrama en las plataformas apostólicas. Sin embargo, en esa contradicción de cercanía y de lejanía, nuestro paso por las comunidades lanza siempre el mismo aviso. La presencia mutua de unos a otros desencadena más Evangelio de lo que creemos. Las relaciones comunitarias albergan dentro de sí una impresionante potencia apostólica. Avalan nuestros éxitos apostólicos y ayudan a relativizar mejor nuestros fracasos por servir atrevidamente a los demás. Las comunidades nos recuerdan que, en el corazón de los sectores y de las plataformas apostólicas, hay relaciones humanas llamadas a ser configuradas por el Evangelio –y que ese corazón ha de latir para transmitirlo.

Francisco José Ruiz Pérez, SJ

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