Publicado: Martes, 09 Diciembre 2025

Ven, Señor Jesús. No hagas ruido

No sé si soy yo quien está más sensible de la cuenta, o es que me da la sensación de estar ante uno de los tiempos con mayor ruido ambiental que recuerdo. Y no me refiero al bullicio de la calle, que apenas ahora comienza su máxima expresión, con la gente acudiendo compulsivamente en masa para consumir y estar todos en el mismo lugar. 

Me refiero al ruido ambiental de una sociedad polarizada, peleada. Lo que diríamos coloquialmente ‘a la greña’. Y el Señor Jesús viene y se encarna en medio de este ruido. Y uno tiene ganas de decirle al Niño que no llore demasiado alto, que no sea que alguien le denuncie por contaminación acústica. O decirle a María y José que vayancon cuidado porque no les denuncien por ocupación de la vía pública, por eso de que la pobreza molesta; porque es fea; porque huele mal.

Yo no creo en un Dios que compite con los decibelios y las luces de neón. Yo no busco a un Señor del prime time ni de los algoritmos de las redes sociales. Yo elijo el rincón de Belén, y me encomiendo a ese Señor de la Paz que no es impasible ante el sufrimiento que hoy los habitantes de la tierra del Señor siguen viviendo. 

Señor de la Paz, ven a nosotros. 

Pero no hagas mucho ruido, porque los poderes de este mundo se volverán a poner de acuerdo para silenciar el mensaje de solidaridad universal y justicia que Tú,Niño Dios, traes por Navidad. Ese “ruido” se hace complicado de escuchar, pero una vez afinas el oído, no te quitas esa música celestial del oído. 

Feliz Navidad.

P. Enric Puiggròs SJ

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