Publicado: Miércoles, 14 Enero 2026

Un proyecto que se despliega

Después de un trimestre de trabajo, enero del 2026 significa la puesta en marcha de los programas de acción, la estrategia que tenemos para desarrollar y poner en práctica el Proyecto Apostólico de Provincia (PAP). Han sido unos meses de trabajo continuo de muchas personas para poner en orden las acciones que nos permitirán desarrollar y llevarnos al lugar que deseamos.

En la carta de inicio del proceso para la elaboración del PAP (1.VII.24) hablaba de que “mi deseo es que no nos contentemos en reproducir en el nuevo Proyecto Apostólico lo que ya venimos haciendo o cómo lo estamos haciendo, sino que abramos un tiempo de escucha del Espíritu para buscar y hallar juntos el camino por el que Él nos quiere conducir, con el deseo y la esperanza de que este mismo proceso genere en nosotros un dinamismo de renovación espiritual y apostólica”. Es bonito reconocer que esto es lo que vivimos muchas y muchos de nosotros durante el proceso de detectar las llamadas —preguntarnos por las opciones apostólicas, definir las prioridades y objetivos específicos etc.— fue, también, un ejercicio de escucha compartido que nos llevó más allá de nuestras posiciones previas.  

Ahora se nos pide dar un paso más, pues lo que deseamos es que el PAP no sea un libro en una estantería, sino que oriente la dinámica apostólica de la Provincia de los próximos años, abordando los temas clave de nuestra misión en estos momentos. Hay dos actitudes que, a mi modo de ver, son claves en estos momentos: la primera es la de una sana confianza. Fácilmente habrá acciones que tal vez pondrán en cuestión algunas actividades que venimos haciendo. Habrá decisiones que suponen una novedad que puede darnos cierta inseguridad. Confiemos en que el camino que nos ha conducido hasta aquí ha sido el de la escucha del Espíritu. Ayudémonos a ir más adelante en este seguimiento a través de un diálogo maduro que se abre a la pluralidad.

La segunda actitud es la serenidad. No podemos dejar de mirar el mundo en el que este PAP se está desplegando. Y creo que es bueno advertirnos contra un trumpismo interior que nos haga decir las cosas con 'brocha gorda', con una actitud de 'la mejor defensa es un ataque'. En la visión del PAP hemos formulado el deseo de construir comunidades misioneras. Pidamos a Dios que no cedamos a la tentación de visiones monocolor y exclusivistas, buscando siempre los grupos que reafirman mi propia visión de la realidad. Salgamos al encuentro del otro y percibamos la riqueza interior de dejar que nuestra tierra sea regada por aguas de distintos manantiales.

P. Enric Puiggròs SJ

ver +