Buscando la recta intención
En la cuarta opción apostólica del Proyecto Apostólico de Provincia (PAP) compartimos el deseo de discernir con realismo y con un mayor espíritu de libertad y apertura a la novedad de Dios nuestras presencias, estructuras y medios apostólicos. Y, pensando en esto, creo que se hace necesario hablar del reto que, para todo proceso de discernimiento, implica la rectitud de intención.
Cuando queremos tomar una decisión, San Ignacio nos recomienda pedir la indiferencia, la capacidad de no movernos más a un lugar que a otro, para garantizar la libertad a la hora de elegir. La recta intención sería como la actitud previa que posibilita el trabajo de la indiferencia. Si usáramos el símil mecánico, es atender a la posibilidad de tener el eje desviado. Y este desvío puede ser por ataduras a personas y lugares, o a juicios previos que tenemos acerca de la realidad.
Por eso el PAP nos reta: porque nos invita a afrontar estas resistencias que todos tenemos a movernos de los esquemas que tenemos sobre la realidad. Y hacerlo con serenidad, pero también, con audacia. Abrirse a la posibilidad de trascender del 'siempre se ha hecho así' nos abre a la posibilidad de una posible y radical novedad que solo Dios trae. En el campo de las estructuras, esta adecuación de la dimensión de las mismas a la capacidad real de llevarlas adelante y acompañarlas es enormemente clave para la misión.
Todo esto es regalo de Dios: regalo porque la vida nos pone ante escenarios nuevos e inauditos que nos sorprenden. Y regalo porque nos permiten descubrir nuevas posibilidades en la realidad que nuestra propia y limitada capacidad no siempre sabe ver o apreciar.
P. Enric Puiggròs SJ