Publicado: Martes, 10 Marzo 2026

Un ayuno que promueve la paz

Una de las invitaciones que recibimos los cristianos en el tiempo de Cuaresma es el ayuno: al privarnos de algo que parece esencial en nuestra vida (la comida), centramos nuestra mirada y atención en lo que es esencial: Dios mismo. En parte, pues, es una pedagogía que nos debe acercar más a Dios, vaciándonos de nuestro ego. 

Recientemente hemos celebrado la Semana del Buen Trato, bajo el lema 'Cancela el ruido: escucha (para cuidar)'. Y puede que sea este es el ayuno que nos propone el Señor: ayunar de palabras ofensivas, de pensamientos que descalifican o no don oportunidades a los demás.

Esto no es una consideración de buena voluntad; es una apuesta por la buena comunicación como actitud de vida. San Ignacio, en el nº22 de los Ejercicios Espirituales, invita al que acompaña los ejercicios a entender positivamente la persona que los hace. Y viceversa: el acompañante no es percibido como una amenaza sino como una ayuda.

Podemos entender esta invitación a las buenas palabras que parten del respeto radical al otro como una manera de entender la misión. Que vivamos este ayuno de palabras agresivas como la mejor manera de promover una paz de la que el mundo está tan necesitado.

P. Enric Puiggròs SJ

ver +