Sal Terrae: Clericalismo y carrerismo en la Iglesia
Tanto S. Juan Pablo II como Benedicto XVI criticaron en varias ocasiones el carrerismo en la Iglesia. Si hay dos palabras que sintetizan la preocupación del papa Francisco con relación a una determinada manera de comprender el ministerio ordenado, estas son carrerismo y clericalismo. No hay discurso o audiencia a colectivos significativos de los ministros de la Iglesia (obispos, sacerdotes, seminaristas, conferencias episcopales, colegios romanos…) en el que, al menos uno de estos dos términos no aparezca, como se puede constatar en muchas de las notas a pie de página del presente número.
Por ello la revista SAL TERRAE quiere reflexionar sobre estos vicios a los que el papa Francisco ha denominado “un abuso, “una lepra”, “una peste de la que hay que huir”.
En primer lugar, Enrique Gómez García expone el pensamiento del papa Francisco al respecto. En los discursos que dirige a grupos de ministros ordenados o a los seminaristas que se preparan para serlo Francisco invita a replantear el lugar del ministro ordenado en la Iglesia y aboga por un paradigma eclesiológico más acorde con los discípulos misioneros alentados por la alegría del Resucitado.
Rafael Luciani recoge algunos trabajos recientes que señalan la necesidad de reformar la estructura clerical y piramidal de la Iglesia. Apunta a la reforma de la jerarquía a partir de su inserción en el pueblo de Dios a quien ha de servir. Considera la colegialidad a la luz de la sinodalidad para proponer caminos que hagan posible una conversión institucional.
Olga Consuelo Vélez Caro considera que la vuelta al ministerio ordenado libre de clericalismo es una urgencia inaplazable. Pero no es fácil que los cambios vengan de los propios ministros. Quizá otras formas de los ministerios ordenados como presbíteros casados o mujeres diaconisas, así como dar carta de ciudadanía en la Iglesia universal a nuevos ministerios no ordenados ya existentes pueda contribuir a abrir caminos nuevos para lograr este cambio ineludible.
Estrella Moreno Laiz nos recuerda que los laicos y las laicas han asumido ya algunas responsabilidades eclesiales en muchos lugares. Estas responsabilidades son servicios y, por tanto, ministerios, distintos de los ministerios ordenados. Existen ya nuevos ministerios que responden a nuevas necesidades de la comunidad creyente que han de cooperar junto a los tradicionales ministros ordenados trabajando en favor de la comunidad creyente.
Finalmente, dentro de la serie dedicada este año a los Diez Mandamientos Javier de la Torre profundiza en el sentido y significado del sexto y noveno mandamientos. Tras exponer la descripción tradicional de los mismos partiendo del Catecismo de la Iglesia Católica y de la Tradición de la Iglesia, plantea veinte criterios, principios y orientaciones para comprender la integración afectivo-sexual de la persona y su sentido en la plenitud de la vida cristiana.