Publicado: Miércoles, 23 Septiembre 2026

Revista Manresa: Espiritualidad ignaciana y Liturgia

Este nuevo número de la Revista Manresa pone en diálogo la espiritualidad ignaciana y la liturgia. Queremos poner en valor que ambas comparten objetivos similares: iniciar al misterio pascual y preparar para la vida en Cristo. La primera, como escuela de los afectos que encaminan a Dios; la segunda como espacio eclesial dónde los símbolos se transforman en presencia real de la Divinidad. ¿Es posible avanzar en el diálogo entre ambas con enriquecimiento mutuo? La respuesta afirmativa busca y encuentra argumentos en este nuevo número de la revista. Los siete colaboradores que nos ayudan en el propósito van trenzando el dialogo, facilitando reconocer e imaginar nuevos horizontes en el seguimiento de Cristo en Iglesia.
Abre este número António Santos Lourenço SJ, quien estudió Liturgia en el Institut Catholique de Paris y actualmente es socio del Maestro de novicios de Portugal. En su artículo muestra cómo tanto en la liturgia como en los Ejercicios el sujeto se configura progresivamente con el misterio celebrado, y cómo los Ejercicios pueden contribuir a desarrollar la capacidad simbólica necesaria para la participación en la liturgia. A continuación, Alejandro Labajos SJ, implicado en proyectos de arte y espiritualidad, va más allá de una visión estancada en lo tradicional y sostiene que los Ejercicios no son ajenos a la liturgia, sino una mistagogía de la mediación y una pedagogía para integrar la fe, el discernimiento y la existencia en el Cuerpo de Cristo. A continuación, Natàlia Aldama osb, profesora de liturgia en el Pontificio Ateneo Sant’Anselmo (Roma), ayuda a entender cómo la liturgia desemboca en una manera nueva de vivir y como el misterio de Cristo fluye en la celebración que transforma la existencia y, a su vez, vuelve a convertirse en ofrenda y alabanza al Padre.
Tras estos artículos transversales, los siguientes aportan, cada uno desde un acceso diferente, formas concretas de vivir la interacción entre espiritualidad ignaciana y liturgia. Alex Llanera, doctorando en la Universidad Pontificia Comillas, propone un paradigma para comprender la importancia de la formación litúrgica, con el fin de cultivar una comunidad eclesial en comunión con Dios y entre sus miembros, a partir de la contemplación del Llamamiento del Rey temporal. Rodrigo Sanz Ocaña SJ, desde su formación y experiencia pastoral, aporta luz sobre de qué forma la Liturgia de la Horas puede ser la gran aliada de la espiritualidad ignaciana, en la búsqueda por santificar el tiempo y la inserción del ejercitante en el misterio pascual de Cristo. Por su parte, Giuseppe Amalfa, actualmente en estudios de espiritualidad en Comillas, repasa textos de Ignacio de Loyola, Pedro Fabro y Francisco de Borja donde manifiestan su vivencia de una liturgia viva, personal y habitada. El cuidado y el derroche, en la experiencia litúrgica de estos primeros jesuitas, no entran en absoluto en disonancia con la prioridad del cuidado de las almas. Finalmente, Eloi Aran, desde el ejercicio de la arquitectura y su conocimiento de lo ignaciano, argumenta que la mistagogía ignaciana no depende tanto de la solemnidad externa del rito como de la calidad interior con que se lo vive y transmite. La interioridad no niega la exterioridad y, a su vez, la exterioridad encuentra su hondura en la primera.
En la sección Ayudas para Ejercicios, Juan Antonio Guerrero continúa con sus reflexiones sobre la elección ignaciana y Rosa María Martínez, religiosa Esclava del Sagrado Corazón, nos introduce en las tandas de ocho días de Ejercicios. Dentro de Semblanzas José García de Castro nos presenta la figura del jesuita Santiago Madrigal, que aunó como pocos la reflexión teológica con la espiritualidad ignaciana. Las últimas páginas corresponden a un grupo de Recensiones.

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