Semblanza del H. Teodoro Pérez de Dios SJ

El 9 de octubre de 2018 falleció en Salamanca Teodoro Pérz de Dios, hermano Jesuita con 60 años de vida religiosa en la Compañía de Jesus y 86 de edad. De los 60 en la Compañía, más de la mitad, precisamente 33 años, los pasó en Brasil, por lo que debe ser considerado como misionero fuera de su patria natalicia. Cuando por motivos de salud, hubo de permanecer en España y no pudo regresar a su querido Brasil, ciertamente sintió saudades de esta tierra e vivió un poco como desterrado.

El H. Teodoro Pérez de Dios nació el 26 de marzo de 1932 en España, en Cantalpino, Provincia de Salamanca. A los 26 años de edad, precisamente al 11 de abril de 1958, entró en la Compañía de Jesús e hizo el Noviciado en Salamanca. El 17 de abril de 1960 hizo los primeros votos Un año y medio después, a saber, el 10 de octubre de 1961 llegaba a Brasil. Los últimos votos los hizo el 2 de febrero de 1970.

Su vida apostólica en Brasil fue aquella que varios Hermanos Jesuitas de su tiempo vivían. Sin muchos estudios y sin una profesión definida sustentaban las comunidades con trabajo brazal, en las residencias o fuera de ellas y con la oración. El apostolado directo era su testimonio de vida religiosa en el contacto con los laicos empleados o no. Teodoro pasó un buen tiempo cuidando de la huerta o del campo, de la granja, de los animales que se criaban para el sustento de la comunidad. En la misma residencia hizo algo de todo: cocinero ocasional, enfermero, copero, ministro de la casa, comprador, portero.

Esos oficios los desempeñó en Anchieta (Estado de Espírito Santo), ciudad que lleva el nombre del santo patrono José de Anchieta, donde este pasó los últimos años de su vida y donde murió. Allí tenía la Compañía una pre apostólica para las vocaciones de la región y el santuario del santo patrono. Teodoro pasó 8 años en Belo Horizonte (Minas Gerais) cuidando de la finca y casa de Ejercicios que había en la periferia de la ciudad; la segunda parte de esos años estuvo en el Colegio Loyola ayudando en la administración e cuidando los jardines. Creo que fue allí donde también pudo completar su curso medio (EGB). Después hizo un breve pasaje por Juiz de Fora, ciudad de porte medio entre Belo Horizonte e Rio de Janeiro, auxiliando en la administración de la comunidad, en la Tesorería del colegio y estudiando un poco más. De 1977 a 82 le encontramos en Nova Friburgo (Estado de Rio de Janeiro). Allí funcionó varios años la formación de los Jesuitas desde el Escuela Apostólica hasta la Filosofía inclusive. Hay también colegio.

Teodoro ejerció funciones de enfermero, Ministro e consultor de la Casa. En 1983 hace una incursión a la Provincia del Noreste de Brasil. En la ciudad de Teresina (Estado de Piauí) la Provincia tenía dos casas: Escola Santo Afonso (nuestro Alfonso Rodriguez) y el Colegio S. Francisco de Sales. Teodoro trabaja sucesivamente en las dos. En la primera, que es de educación popular, durante dos años como auxiliar; en la segunda, colegio de tipo clásico, como encargado de los empleados, acompañante de las construcciones del colegio y responsable por el “Sítio S. Inácio”, villa para formación humana de los alumnos del colegio. 

Al final de ese período, en 1993, viaja a España. Tuvo la oportunidad de hacer un viaje a Tierra Santa. Permaneció varios meses en el Instituto Bíblico de Jerusalén, colaborando en diversos trabajos y cambiando los cristales de las ventanas, cuando vino a pasar mal de la columna. Salió de allá en silla de ruedas. Por problemas de salud es aconsejado a permanecer en su tierra. Dos años en Palencia como comprador, refitolero y mantenimiento de la casa. El resto en Salamanca, su tierra natal y alma mater de muchos de nosotros. Allí sucesivamente: colabora en la enfermería, en la despensa, cuida de los coches, atiende a la portería, colabora en los cuidados de la casa y, finalmente, con muchos otros, ora por la Iglesia y la Compañía.

Antes de concluir este relato, recogemos algunos testimonios de compañeros. 

  • Cuando estaba en Anchieta fue reconocido como muy buena persona, trabajador e buen religioso.
  • En el período de Teresina mucho se interesó por los pobres, en sintonía con su disposición para enfrentar situaciones difíciles.
  • En carta dirigida a su Provincial, sobre un posible nuevo destino, decía: Puesto que Ud. me conoce suficientemente, quiero dejar claro que no deseo que se haga mi voluntad y sí la de Dios que Ud. representa. Quiero decir, también, que no me gustaría ser un peso para la casa donde resida, pues siempre me gustó ganar el agua que bebo.

Algunas características de su temperamento:
Fuerza de voluntad y persistencia, dinamismo apostólico, espíritu de pobreza, sumisión en relación a los superiores, aprecio por la gente sencilla, amor a la Compañía.

Problema de salud: sordo de un oído y poca audición en el otro.

Ornado de tantos méritos y servicios, entrega su vida a Dios.

Dale, Señor, el descanso eterno.
Y brille para él la luz perpetua.

José Luis Fuentes, SJ
Río de Janeiro, Brasil, 20.10.2018

Descargar semblanza completa en pdf en este enlace: 2018 42 Necrológica TPérezDios