Semblanza del P. Fernando Gutiérrez Duque SJ

Un cura obrero, jesuita, cartesiano y organizador. (Artículo publicado en diario La Opinión de Murcia, el pasado 16 de diciembre)

A los 95 años de edad, recién cumplidos, 77 de jesuita y 63 de sacerdote, falleció este 9 de diciembre en Alcalá de Henares, el padre Fernando Gutiérrez Duque, de anciano, nunca viejo, conservando hasta el final, su buen humor y el conjunto de sus características humanas, y virtudes religiosas que le adornaron, en las misiones apostólicas o de gestión que desarrolló en su larga vida.

De vocación religiosa tardía, ingreso en la Compañía de Jesus en 1941 después de haber peregrinado a pie de Madrid al Pilar de Zaragoza. Hizo su Tercera Probación, previa a los últimos votos, en el Monasterio de San Jerónimo. Desarrolló sus tareas sacerdotales en los movimientos “Hogar del Empleado” y “Hogar del Trabajo”, organizaciones promovidas por los jesuitas, para el apostolado especializado, entre funcionarios y administrativos, y obreros Industriales, entonces con una gran capacidad de reivindicación sindical y de autoformación profesional, cívica y asociativa.

Regresó a nuestra región, en 1961, ya como superior de los jesuitas en Murcia, trasladó la residencia desde la plaza del Romea a su actual ubicación en la calle Enrique Villar, y promovió el edificio Fontanar en el Arco de Santo Domingo como sede de las actividades y movimientos apostólicos de los jesuitas en la ciudad. Eran tiempo en que desde los púlpitos, un sector del clero promovía la reivindicación de las libertades civiles y mejoras económico sociales, y el padre Duque a pesar de, o por, su rango de superior no era ajeno a los roces con las autoridades políticas.

Constituyó en Murcia, en 1962, la Escuela de Mandos Intermedios de Empresa EMI, con profesores de gran cualificación, provenientes de Escuelas Superiores, de las propias industrias y de la Administración Pública, que de manera altruista contribuyó a formar y promocionar a centenares de “encargados”, de fábricas y oficinas, convirtiéndolos en Mandos Intermedios. En 1974 organizó en Murcia el Congreso Nacional de estos Centros.

En 1968 fue destinado como rector a la Escuela Profesional San Jerónimo, que había sido trasladada de Guadalupe a Alcantarilla, acuñando de inmediato el termino SANJE e iniciando una serie de reformas para la racionalización pedagógica y económica de la misma. Promovió métodos de participación del alumnado y de los padres de familia, en la gestión del centro escolar, entonces una absoluta novedad. Estos eran decisorios en tareas como la selección del profesorado o el establecimiento de cuotas individuales para cada alumno. Intentó una mayor implicación del personal, en las responsabilidades últimas por el futuro del centro, que más adelante fructificó con la constitución de la primera cooperativa de enseñanza de Murcia.

Bajo su batuta, organizadora y participativa, en SANJE se iniciaron una serie de experiencia pedagógicas, pioneras en la región, basadas en las enseñanzas de Célestin Freinet. En aquella época se impartieron cursos para el profesorado propio y de otros centros de Murcia y Cartagena, con especial colaboración con las congregaciones de Santa Joaquina de Verdruna y Teresianas. En estas tareas siempre tuvo el apoyo de su hermana Esperanza, maestra del Estado, ahora con 101 años.

En el último tercio del siglo XX los jesuitas dirigían en España varias escuelas profesionales, el padre Duque, con sus ideas y recogiendo las mejores de aquella época, hizo de Sanje una Escuela para Obreros, a cuyos problemas fue sensible la Compañía, y que mereció la visita en persona del padre General Pedro Arrupe, el 2 de mayo de 1970, como primer destino de su viaje a España, en plena crisis interna y con el “franquismo” de los jesuitas de nuestro país.

A partir de 1975 y durante casi 20 años, el padre Duque estuvo destinado en América Latina, y volcó incansable, su experiencia apostólica y pedagógica, con los que menos tienen en aquel continente, a través de la organización “Fe y Alegría” de la que fue presidente en Guatemala. 

El padre Duque deja escritos dos Libros, Mentalidad Social, en 1956 que se puede considerar la guía ideológica de su vida, y Veredas a Contraluz en 2005, las conclusiones de su vida, razonada, de creyente en permanente servicio a los demás.

Confesaba haber nacido en una familia burguesa, y superó, o siempre tuvo presente, el asesinato de su hermano mayor José, de ideas de izquierdas, durante la Guerra Civil, a manos de obreros exaltados y desposeídos, por el delito de estar su familia sitiada en el Alcázar de Toledo. El Padre Duque, seguramente tomó los hábitos para servir a los obreros, comprendiéndolos, hasta el final.

Amó a los Hombres como a Dios y a la Naturaleza, hasta el final de sus días disfrutó con sus salidas a la Sierra, ahora las contemplará todas desde arriba.

Antonio de la Concha Rex Lozano.
Presidente de la Fundación Cooperativa Sanje.

Descargar la semblanza en pdf en este enlace: 2018 54 Necrológica GutiérrezDuque