Semblanza del P. Juan Fernández de Pinedo SJ

Su nombre es Juan; pero lo que le pega llamarse es “Juanito”. Siempre seguirá siendo “Juanito”.

Humilde. Nunca le gustó figurar.

Dispuesto. Sencillo: No es corriente destinar a un jesuita de 40 años en plena actividad de colegio con chicos, a una actividad de servicio en una enfermería con mayores. Pues Juanito lo hizo de lo más normal. Los padres mayores encontraron en Juanito un colaborador impagable para sus necesarias deficiencias.

Trabajador. Estará siempre en su puesto. Si hay algo (casa de convivencia, herramienta, local, etc.) que tiene que estar preparado a su tiempo, déjalo en manos de Juanito sin cuidado.

Afable: Los enfados serios con Juanito son imposibles. Ni los mismos alumnos que él había castigado podían enfadarse con él.

Todo lo ha hecho bien. Yo hoy me atrevo a aplicar a Juanito la frase que sólo la hemos aplicado a Jesús, salvando las diferencias para no ser irreverente.

La imagen más positiva que muchos compañeros de Jesús obrero, no jesuitas, han podido sacar de la figura de un “jesuita” es la imagen de Juanito Fernández de Pinedo. Será el jesuita que hayan conocido más cercano y amable. Si hubiésemos preguntado a un profesor o colaborador de Jesús Obrero a quién acudirías si tuvieses que pedir un favor a un jesuita, creo que Juanito tendría todos los números. No es fácil encontrar en los destinos de jesuitas a otras casas, colaboradores que lloren su partida. Hablo de llorar con lágrimas, no es una figura literaria.

No se trata de hablar bien porque ha fallecido.

P. Javier Martínez de Aguirre S.J.

Descargar semblanza en pdf en este enlace: 2019 43 Necrológica Juan Fernández de Pinedo