Semblanza del Padre Bartomeu Meliá sj

El fallecimiento del Padre Bartomeu Meliá sj, el pasado 6 de diciembre, en Asunción (Paraguay) encontró amplia repercusión en diversos medios de comunicación.

Nacido en Porreras, en la isla de Mallorca, en 1932, ha sido un jesuita, lingüista y antropólogo, y uno de los más reconocidos expertos en lengua y cultura guaraní.

Desde mediados de los años 50 desempeñó una gran labor en defensa de los pueblos indígenas de América Latina, en especial de Paraguay. A lo largo de su vida combinó su labor como estudioso y lingüista con su experiencia viviendo junto a los pueblos indígenas, denunciando las injusticias de las que son víctimas, como la usurpación de las tierras a las comunidades indígenas por parte de los terratenientes. Trabajó para la supervivencia de las lenguas indígenas; su compromiso le supuso en 1976 la expulsión de Paraguay, por repudiar el genocidio de los Ache-Guayaki.

Llegó a Paraguay en 1954, donde inició sus estudios de la lengua y de la cultura guaraní, teniendo al padre Antonio Guasch como su primer profesor. En 1969, obtuvo un doctorado en la Universidad de Estrasburgo con la tesis La creación de un lenguaje cristiano en las misiones de los guaraníes en el Paraguay , tornándose discípulo y colaborador de León Cadogan.

Se trasladó a la selva para habitar con los guaraníes, integrándose en su vida diaria, conociendo los ritos de su ancestral religión y caminando junto a ellos. «Para conocer a un guaraní hay que caminar con él en la selva, dormir en el suelo y aprender a tomar mate cuando sale el sol, que son sensibilidades que han perdido las sociedades modernas», decía Melià.

Fue profesor de etnología y de cultura guaraní en la Universidad Católica de Asunción y presidente del Centro de Estudios Antropológicos de esa misma universidad. Fue también director de las revistas Suplemento Antropológico y Estudios Paraguayos, hasta 1976, cuando fue obligado a salir del país por repudiar públicamente la masacre sistemática de los Ache-Guayaki.

Se trasladó a Brasil, donde alternó investigaciones científicas con el trabajo de indigenista. Convivió con los Enawene-nawé en el Mato Grosso, acompañado del también jesuita Vicente Cañas, asesinado más tarde por defender aquella comunidad. En 1989 regresó a Paraguay.

Participó activamente de diversos programas de educación intercultural bilingüe, tanto en Paraguay como en Bolivia, Brasil y Argentina.

Ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su trayectoria y compromiso, entre ellos, en 2010 obtuvo el premio Bartolomé de las Casas en su vigésima edición, por su entrega a las causas de los pueblos indígenas de Paraguay, Brasil, Argentina y Bolivia, así como por su defensa de la lengua guaraní. Es Doctor Honoris Causa por diversas Universidades: Asunción, Católica de Asunción, Nacional de Misiones en Posadas y Comillas en Madrid.

Publicó numeroso libros y artículos de diversa índole, relacionados con la lengua y cultura guaraní, etnohistoria y sociopolítica. También es el artífice de la traducción al guaraní de «El Quijote» de Cervantes.