Semblanza del P. Joan Ribalta SJ

Funeral en la Catedral de Lleida, 16 enero, 2020

Entonces brillará como el amanecer tu luz Y tus heridas se cerrarán en un momento (Isaías 58, lectura misa de San Pedro Claver).

La luz de los ojos del padre Ribalta ha sido para muchos el reflejo de la luz de Dios. Con su vida, con su hilo de voz, el brillo de sus ojos, su manera de escuchar, hemos visto y hemos conocido en él un hombre de Dios y nuestros oídos han escuchado el anuncio de la Buena Nueva de Jesús.

Una luz que ha brillado en la persona y en su obra: toda una comunidad educativa. Cuando le dieron el premio de pedagogía de la ciudad de Lleida, decía: "La escuela es un lugar de aprendizaje. Todos, alumnos y profesores, aprendemos de todos continuamente. El maestro debe guiar al alumno, pero debe aprender "

Hay una pequeña historia de un joven de las islas Samoa, en Polinesia, que dice que los de su tierra salen juntos a faenar en el mar en canoa, los ancianos y los jóvenes. Los grandes ayudan a mantener el sentido de la navegación interpretando la posición de las estrellas. Los jóvenes reman con fuerza imaginado lo que les espera más allá. Los ancianos tienen sueños, acompañan y guían. Lo podrían hacer desde la distancia, dando clases magistrales de orientación o desde dentro de la misma canoa, en el mismo viaje. Nuestra comunidad educativa ha tenido la suerte de tener a sus ancianos dentro de la canoa. Personas mayores que desde su optimismo, sentido crítico de la realidad, la experiencia profunda de oración, la capacidad de acompañar, no sólo nos han guíado, sino que nos han enseñado a interpretar la posición de las estrellas mientras que los más jóvenes remábamos, vivíamos, queríamos, servíamos, crecíamos.

El Padre Ribalta ha marcado el horizonte, que no es otro que Jesús. Con los gestos sencillos de San Pedro Claver (qué casualidad que haya muerto precisamente el día de la canonización de San Pedro Claver), y la profundidad espiritual de San Ignacio (a los 99 años Ribalta escribía su libro de traducción al catalán de las cartas de San Ignacio). Con su ilusión para seguir aprendiendo: estos últimos meses han sido numerosos los libros nuevos que ha leído, el último era el de del jesuita Halicks. Ribalta ha conservado siempre la admiración por el aprendizaje, sin academicismos, como un niño.

Con todas estas cosas y con su estilo nos ha ido anunciando a Jesús, haciéndose él mismo cada vez más como Jesús: "me llega el momento que tanto esperaba: ser glorificado con Él, ser cristificado" todavía me decía hace una semana. Hoy parece que nos diga que la comunidad debe convertirse también Jesús. Capaz de mirar la realidad y con-moverse, orar, servir como Jesús. En las últimas notas de su libreta tenía apuntado: “Jesús lo hace todo nuevo. Hace nueva mi mirada, mi manera de escuchar, mi manera de vivir...”.

La comunidad del Claver continuará creciendo. La pedagogía continuará innovando. Pero hagamos que no se borren sus raíces profundas. Ahora bien, pienso ahora: ¿y cómo se van de borrar? ¡Imposible! Hoy he visto la cola de gente ante su féretro. Muchos estáis aquí. De una u otra manera vuestras raíces se entrecruzan con la vida de Ribalta: como esas raíces que se enredan entre las rocas mientras buscan caminos hacia aquél que es el Agua Viva. Joan Ribalta nos ha marcado el sentido y horizonte: que la niebla no tape el cielo que busca esa verdadera vida, Jesús.

Esta eucaristía es un agradecimiento a Dios por habernos regalado uno de estos maestros, un maestro jardinero, un maestro jardinero que un día plantó un pino que ha crecido y se ha hecho comunidad.

P. Roger Torres sj

Agradecimiento final

El Padre Joan Ribalta i Ballet nace en Manresa en octubre de 1918. Con 15 años entra en la Compañía de Jesús. Su primera formación como Jesuita debe hacerla en el exilio, en Italia. Cuando vuelve, se encuentra un país muy diferente al que había dejado y eso forja su carácter y marca su trayectoria vital. Terminados sus estudios, es ordenado sacerdote en Julio de 1948 y dedica el resto de la su larga vida a trabajar en diferentes colegios: Orihuela, Barcelona y Alicante. Hasta que en 1.970 aterriza en el Claver, donde ha asumido muchísimas tareas, prácticamente hasta el final de sus días: prefecto de estudios, profesor de religión, superior de la comunidad, director espiritual, consiliario, Orientador ... Termina sus días en Sant Cugat rezando por la Iglesia y por la Compañía.

Nos decía el Padre Roger en su homilía que el Padre Ribalta era un maestro que un día plantó un pino en forma de comunidad. Ha sido un pino con tres ramas: 1) la pasión por educar a niños y jóvenes, 2) el amor por la naturaleza y 3) el amor por San Ignacio. Un pino que cuidó con tanto esmero y que se ha hecho tan frondoso. Lo regó con altas dosis de sencillez, discreción y humildad. Lo mimó con horas de dedicación pausada, tranquila y atenta, muy atenta ... Bajo su sombra oraba porque cada hojita de esta comunidad creciera lozana, sana y sobre todo que mirase el cielo.

Y así Dios le ha regalado a Juan largos años de vida para poder seguir cultivando la primera semilla y disfrutar de nuevas floraciones cada primavera. Y cuánto lo ha disfrutado, y cómo lo ha compartido y agradecido... Hoy, como decía en un poema su querido compañero de camino, el Padre Molinet: “un glop de llum es fon. Pau i harmonia” (un trago de luz se funde. Paz y armonía”).

Padre Ribalta, no nos has dejado huérfanos, pero no estamos tristes por tu partida. Estamos alegres de recoger tu testimonio, agradecidos por tu maestría y tu compañía. Nos sabemos privilegiados porque te quedas con nosotros y te harás presente en nuestras oraciones. Las futuras generaciones seguirán disfrutando de la frondosidad del pino que hiciste crecer: la gran familia Claver, alumnos, familias, educadores, personal ... al menos tres generaciones. Damos gracias a Dios por haberte puesto en nuestro camino.

Rogamos para que tu testimonio de vida nos siga haciendo mejores personas y mejores cristianos. Y a todos los que nos habéis acompañado en esta Eucaristía y en estos últimos días, gracias en nombre de toda la familia Claver por vuestro apoyo y oraciones.

Lourdes Torrelles Directora Colegio Claver – Jesuïtes Lleida

Descargar semblanza en pdf en este enlace: 2020 06 Necrológica P. Joan Ribalta SJ