Semblanza del P. Jaime Roig del Campo SJ

En 2012, cuando Jaime estaba ya cerca de sus 90 años, en el prólogo de un Cuaderno de la Colección de EIDES-CCJ, escribíamos:

"Las páginas de este estudio ofrecen una particularidad y novedad especial. Son obra de autor. Debajo de ellas se esconde con la discreción que las avala, una persona, una historia y una experiencia que son el sello de calidad. En efecto, a través de estas páginas se entra en contacto con Jaime Roig del Campo, S.J., se conecta con la sabia experiencia de su magisterio espiritual de una extensión sobrecogedora, en cuanto a personas (religiosos y seglares, formación de laicos, religiosas, religiosos y seminaristas, Ejercicios Espirituales a una inmensa gama de ejercitantes) y con una extensión por toda España y parte de América Latina.

Jaime Roig, ahora, en la plena madurez de su vida y ministerio, nos comunica por un lado la sabiduría de la tradición y por otro nos asoma a la riqueza que brota en la actualidad en el amplio campo de la experiencia de Dios y del camino espiritual. Su copiosa experiencia está fecundada por la lectura nunca interrumpida de los autores que forman la rica savia de la tradición cristiana oriental y occidental, y de la continua novedad que él ha sabido detectar y con la cual él se ha familiarizado y a nosotros nos ha enriquecido. Roig es un notable explorador bibliográfico, ya que sorprende señalando autores y obras que en cada momento alumbran alguna novedad o nueva inflexión en el campo de la teología espiritual.

Su servicio espiritual múltiple hasta el límite del agotamiento: Ejercicios Espirituales, acompañamiento espiritual, cursos, jornadas, etc., ha sido el lugar donde ha dejado transparentar, y sólo transparentar, dada su notable modestia y discreción, la calidad evangélica de su acción: gratuidad, sentido de fe, capacidad de escucha, disponibilidad constante, inmensa capacidad de adaptación a la gran variedad de personas y situaciones. En todo momento: modestia y sencillez.

Entre sus rasgos muy personales está el humor manifestado en los juegos de palabras, en las anécdotas jocosas, en las frases ocurrentes, que nos traslada a la sabia pedagogía espiritual de la antigüedad cristiana del desierto.

Recientemente, un grupo de amigos jesuitas de Jaime Roig que, de distintas formas habíamos gozado en años pasados de su magisterio como profesor, maestro de novicios, instructor de tercera probación o formador -Veruela, Raimat, Barcelona, Andorra, El Brull son topónimos entrañables que encierran el recuerdo de su magisterio-, hemos tenido la fortuna de poder gozar de unas fecundas sesiones de seminario que él mismo ha impartido sobre el tema que de forma muy sintética se recoge en esta publicación. Queremos, pues, que estas páginas sean no sólo una excelente oferta a quienes las van a leer y reflexionar, sino que levanten acta de gratitud al maestro y amigo".

En estas líneas tenemos lo más sustancial de una vida larga y en misiones muy variadas. Solo añadiré lo que sigue, como ampliación de lo que fue su vida apostólica: profesor de humanidades y de latín en el Juniorado, Ministro de Juniores, Maestro de novicios, formador de Hermanos Juniores, Instructor de Tercera Probación en la Provincia Tarraconense, en Chile y en Andalucía, Superior de la Casa de Ejercicios de Manresa. Y una prolongada dedicación a dar Ejercicios y cursos de espiritualidad en toda España y en muchos países de América Latina.

En esta amplia gama de lugares actividades, Jaime mostró una serie de cualidades típicas de las personas que, sin hacer ruido, dan consistencia a su actividad y a sus relaciones personales. En primer lugar, por su edad fue un hombre puente que vivió unos años de misión en una Compañía de Jesús muy estable, pero ya en movimiento hacia el aggiornamento conciliar. Ya en su magisterio, años 1952-53, rompió con la formación literaria clásica e introdujo un curso de periodismo. Supo siempre captar los cambios que las circunstancias iban imponiendo y, cuando los cambios se iniciaban, nunca los obstaculizó, sino que los favoreció preparando la transición, por ejemplo, a un nuevo tipo de Juniorado y de Noviciado y con gran naturalidad supo dar paso a otras personas y formas de hacer. En tiempos de cambios rápidos y en situaciones de emergencia estuvo dispuesto a cubrir tareas y responsabilidades no siempre fáciles ni agradables: Juniorado de Hermanos con crisis de formadores, Casa de Ejercicios de Manresa en transformación, una Tercera Probación especialmente compleja. Su modo de trabajar fue siempre de una gran responsabilidad y rigor. Con uno de sus típicos aforismos solía decir, a propósito de los que piensan que la pastoral es solo cosa de buena voluntad, que permite la improvisación: “una cosa es pastoral y otra es pastoril”. Y, una muestra de su vitalidad y compañerismo es que, justo hasta antes de la pandemia, ha seguido participando en el Seminario Interno de Ejercicios de jesuitas.

En su trato ha sido una persona sencilla, cercana, que le ha hecho capaz de ejercer un acompañamiento espiritual accesible a cualquier tipo de personas y, naturalmente, con una finura especial para el discernimiento. Estos últimos años, libre ya de largos desplazamiento, aunque bien ocupado en Ejercicios acompañamiento y charlas ha podido atender a la celebración de la eucaristía en algunas comunidades de religiosas, con un gran aprecio por parte de estas comunidades.

Jaime Roig, un gran jesuita, un gran compañero, siempre atento a todo el mundo, sencillo y de los que crean buen ambiente, con un buen toque de humor, ha dejado un vacío y un cálido recuerdo en la Comunitat Xavier de Sarrià.

Josep M. Rambla Blanch, S.J. 23 de abril de 2020

Descargar semblanza en pdf en este enlace: 2020 34 Necrológica P. Jaime Roig SJ