Semblanza del P. Francisco de Asís Espinosa Rojí
“Insigne pedagogo”
No sé si las personas nacen así, o las circunstancias que viven les conducen a lo que son. Lo cierto es que Paco fue un gran pedagogo. Los jesuitas diríamos: “un hombre de Colegios”.
Nace y se desenvuelve en una familia de 10 hermanos. Con 5 años tiene que vivir la tragedia de una orfandad obligada por la ejecución de su padre en Madrid, por el delito de pertenecer a la Armada Española. Desde el Ferrol, una viuda vive del apoyo de parientes y amigos. Muchas horas de juegos y entretenimientos creativos. Al terminar la contienda, los hijos varones tienen que ingresar el C.H.A. (Colegio de Huérfanos de la Armada) en el pinar de Chamartín (Madrid). Los internados siempre son centros de grandes amistades, y de ingenio para sobrevivir. Los jesuitas estudiantes de Filosofía en el Recuerdo (cerca del internado) acuden semanalmente a las “catequesis”. Su juventud arrastra a los alumnos. Fundan la Congregación Mariana. Por allí merodea Paco, adolescente despierto, risueño, generoso e idealista. Entusiasta.
Decide entrar en la Compañía, con sueños de mar. Noviciado más fervoroso de lo habitual. El Juniorado le ayuda a descubrir su chispa de poeta. En Filosofía, destaca, y los veranos los dedica a trabajar de electricista en las nuevas instalaciones de Alcalá de Henares. Además, es “manitas”. Curiosamente, no es “maestrillo”, en donde todos los jesuitas ensayamos a ser pedagogos, porque le destinan a estudiar Biológicas, un “hobby” que tenía desde pequeño. Por si fuera poco, se licencia en Teología en Innsbruck, dominando el alemán dulcificado, por el acento gallego.
Seguir leyendo: Necrológica P. Francisco de Asís Espinosa Rojí