Publicado: Jueves, 17 Enero 2019

Una hora menos, el café con Enric Puiggròs

Esta mañana, al levantarme encuentro a Enric en el comedor. "Buenos días", le digo no sin cierta sorpresa -anoche la conversa nos llevó hasta las tantas -. Me confiesa que lleva una hora despierto. No adaptó su despertador al "una hora menos en Canarias". Está de visita para un encuentro con un candidato al noviciado -andamos entregados-. Al rato van llegando los miembros del equipo directivo de la Fundación Loyola, estos días de visita al Colegio San Ignacio de Loyola. Enrique Gómez-Puig se extrena en Canarias también como nuevo delegado de Zona Sur, así que ayer pasó por Radio ECCA para un primer encuentro con el equipo directivo. Nos promete volver para conocer mejor a los equipos y su tarea. Anoche se fueron a cenar con Víctor Prieto, el director del colegio. Hoy continuarán sus conversaciones, entrevistas, encuentros, con la comunidad educativa del colegio de Vegueta. Delante del café, con el aceite de oliva que nos ha puesto Juan Ramón Colera, nuestro ministro, sobre la mesa, tomo una tostada con los recuedos de lo vivido durante navidad, días en que nuestra pequeña presencia en Canarias se multiplica por tres con la visita de los jesuitas canarios que viven su misión en otros lados. Este año no han venido ninguno de los americanos, pero sí han estado José Juan Romero, de Sevilla, Quico Naranjo, de Huelva, Juan Luis Veza, David Fagundo y Fernando Motas, de Málaga, Pedro Cambreleng, de Valladolid y Francisco J. Ruiz, de Bilbao. Son días de reencuentros, momentos para la celebración y la conversación tranquila. También para el recuerdo de quienes ya están con el Padre. Este año hemos visto marchar a tres canarios Germán Cruz, en Las Palmas de Gran Canaria, Manuel Doreste en Málaga y Antonio Bethancor, que aunque pertenecía a la Provincia de Paraguay, murió también en Gran Canaria. El día 1 de enero, a pesar de los cambios litúrgicos, celebramos el nombre de Jesús. Así lo hacemos con toda la diáspora retornada, antes de que vuelvan a partir para sus respectivas misiones. Vienen muchos amigos y familiares: misa, homilía (la tuvo esta vez Juan Luis Veza) y luego, en el patio del Centro Loyola, un rato de conversa y una copita. Ahora, en plena cuesta de enero, con las visitas de la gente de la Fundación Loyola y de Enric, tomamos café mañanero. Sonrío: mañana duermo en Madrid, con José María Arranz también, vamos a las jornadas de Identidad y Misión de ECCA en La Ventilla. No debemos olvidar que es una hora más. Si no, nos quedaríamos sin desayuno y llegaríamos tarde.

Lucas López SJ

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