Seis nuevos diáconos en la Compañía universal
El carácter universal de la Compañía de Jesús se encarnó este sábado 7 de febrero en la parroquia de San Francisco de Borja de Madrid. Seis jesuitas fueron ordenados diáconos con la imposición de manos y oración consacratoria de D. Vicente Martín Muñoz, obispo auxiliar de Madrid. Ellos son Alejandro Alfonso Cardoze Boza SJ (Prov. Centroamérica), Alessandro Cocozza SJ (Prov. Euro-Mediterránea), David Kamau Mathenge SJ (Prov. África Oriental), Jean de Dieu Ndayishimiye SJ y Pierre Nyandwi SJ (Prov. Rwanda Burundi) y Mariano René Sequeira Escobar SJ (Prov. Centroamérica). Junto a ellos, fue ordenado diácono también Norbert Kabanda Maseku, de la Diócesis de Kabinda en República Democrática del Congo, seminarista del Colegio Mayor-Seminario Pontificia Comillas de Madrid.
Los siete dieron un "sí discernido", como les recordó el obispo auxiliar de Madrid. "El Señor cuando nos llama nos complica la vida", les dijo a los seis jesuitas Martín Muñoz: "Pero el Señor ha ido haciendo grandes cosas en vuestra vida desde el bautismo". El obispo auxiliar del Madrid subrayó el paso que daban porque "el diaconado significa ceñirse la toalla para el servicio del Señor y de los hombres".
Un servicio para el que según D. Vicente Martín Muñoz hacen falta tres cosas: "Capacidad de escucha, nunca vayáis con la lección aprendida ni os situéis por encima de nadie; dejaos acompañar, haciendo el camino con otros, en actitud sidonal, para discernir juntos; y disponibilidad para servir a los hermanos, no como funcionarios sino con la toalla ceñida como Cristo que lavó los pies a los apóstoles para enseñarnos a servir".
A la ceremonia acudieron a concelebrar numerosos jesuitas de la Provincia de España con diferentes responsabilidades y misiones. Entre ellos, el provincial Enric Puiggrós SJ. Fue él quien respondió al obispo que los tres jesuitas eran dignos de recibir el sacramento, como marca la ordenación. El núcleo del rito es la imposición de manos del obispo sobre la cabeza del ordenando, un gesto que simboliza la transmisión del ministerio, así como la concesión de la fortaleza y los dones del Espíritu Santo para su adecuado ejercicio. Uno de los momentos más solemnes fue una vez más la oración de las letanías, durante la que los ordenandos permanecen postrados. Y otro de los momentos significativos es la entrega de la estola, colocada de forma cruzada según la tradición diaconal, junto con la dalmática, una vestidura litúrgica que se lleva sobre el alba. Estos elementos son entregados por sus padrinos, quienes les asisten en su colocación.
Hubo momento para la oración tradicional en suajili, por el origen de varios de los nuevos diáconos, y los agradecimientos, en palabra de varios de ellos, sonaron en castellano, francés e inglés. Nuevos diáconos "enviados a amar y servir, siguiendo al Hijo en la Compañía", como dijo Mariano René Sequeira SJ. Nuevos diáconos en la Compañía universal, A Mayor Gloria de Dios.