Publicado: Jueves, 30 Abril 2026

La reorganización del sector Social jesuita

Una respuesta desde la realidad social y apuesta por la misión común

El Sector Social de la Compañía de Jesús en España vive un momento clave de transformación. Tras décadas de trabajo en justicia social, inclusión y acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad, las obras sociales jesuitas han iniciado un proceso de reimaginación que busca reforzar su misión común, mejorar la coordinación y responder con mayor eficacia a los desafíos sociales del presente y del futuro.

Más que un cambio organizativo, este proceso invita a repensar cómo servir mejor a quienes más lo necesitan, manteniendo viva la identidad ignaciana y fortaleciendo el trabajo en red.

Una reorganización para servir mejor
La reorganización del Sector Social no responde únicamente a criterios de eficiencia técnica. En el fondo plantea una pregunta más profunda: cómo servir mejor a las personas en situación de exclusión y cómo contribuir con mayor impacto a la justicia social.

Como explica Luis Arancibia, delegado del Sector Social en España y responsable del proceso: La reorganización no es simplemente cambiar estructuras; es preguntarnos cómo podemos responder mejor a las realidades de exclusión. El objetivo es reforzar la misión social de la Compañía de Jesús y ofrecer respuestas más coordinadas ante problemáticas cada vez más complejas. Compartir conocimientos, coordinar esfuerzos y desarrollar estrategias comunes permite ampliar el impacto del trabajo social. No se trata de reorganizar por reorganizar, sino de vivir con mayor profundidad la misión que brota de la fe.

Este espíritu también aparece en la carta del Provincial de España, Enric Puiggròs SJ, quien recordaba el legado del decreto Fe y Justicia y del P. Pedro Arrupe: aunque el camino no está exento de dificultades, el mayor error sería quedarse paralizados por miedo a equivocarse. 

Identidad ignaciana en red
Durante años, muchas obras sociales jesuitas han trabajado con notable autonomía. Ahora se apuesta por reforzar la colaboración y el trabajo en red, multiplicando las posibilidades de acción conjunta sin perder la identidad propia de cada obra.

El Sector Social reúne una gran diversidad de iniciativas: centros sociales de barrio, programas de acompañamiento a personas migrantes, cooperación internacional, proyectos de inserción laboral, acciones educativas y de ciudadanía global, así como iniciativas de incidencia pública, comunicación, advocacy

Cada obra responde a una realidad concreta, pero todas forman parte de una misma misión.

José Javier Pardo SJ, delegado adjunto del Sector Social, lo expresa así: Cuando trabajamos juntos, el impacto es mucho mayor que cuando cada obra actúa por separado. Cada una aporta su singularidad, pero todas avanzamos hacia un mismo horizonte de justicia. El objetivo es fortalecer el sentimiento de pertenencia a un proyecto común, preservando al mismo tiempo la riqueza de las raíces locales.

Escuchar la realidad para aprender
Uno de los principios que inspira este proceso es la escucha activa de las personas y comunidades acompañadas. El Sector Social entiende su labor no solo como prestación de servicios, sino como un proceso de acompañamiento y aprendizaje mutuo.

El jesuita Higinio Pi, director de la Fundación Hogar San José, subraya que esta transformación conecta la historia del sector con los desafíos actuales: Iniciativas fundadas hace 15, 20 o 35 años pueden innovar, mantener el sentido de su intervención y emprender cambios que permitan sostenerla en el tiempo. Nuestro deseo es que la reorganización permita además generar economías de escala, reforzando la dimensión misional del sector y mejorando la calidad de la intervención social.

Un nuevo modelo organizativo
El nuevo modelo responde a una realidad social cada vez más compleja, que requiere estructuras más sólidas sin perder el arraigo territorial.

En palabras de Chema Segura SJ, director general de ECCA Edu y ECCA Social: Estamos planteando un modelo de gobernanza más coordinado y un mapa institucional más sencillo que nos haga ganar en agilidad, cohesión e impacto, sin perder nuestra ambición misional.

El sector se estructurará en torno a seis fundaciones –Alboan, ECCA Social, Entreculturas, Hogar San José, Jesuïtes Social y Manresa–, algunas de carácter territorial y otras con enfoque temático. Estas fundaciones acompañarán a los centros sociales locales, manteniendo su identidad y promoviendo una mayor colaboración.

Como señala Borja Garrido, coordinador del equipo de gestión: Queremos responder de manera más coherente y sostenible a los desafíos actuales. Esta nueva estructura permitirá también liberar a las obras locales de cargas administrativas y jurídicas, para centrarse en su trabajo.

Equipos temáticos para impulsar la misión
El nuevo modelo incorpora equipos de apoyo dedicados a procesos transversales como incidencia pública, comunicación y captación de fondos, gestión económico-financiera y cuidado de la identidad y de las personas.

Además, se articula en torno a cuatro grandes áreas de trabajo: migraciones, infancia y familias en situación de vulnerabilidad, inserción laboral y economía social, y cooperación internacional.
Mari Carmen de la Fuente, directora de la Fundación Jesuïtes Catalunya y coordinadora del área de migraciones, destaca: Estas áreas permiten abordar de manera coordinada algunos de los grandes desafíos sociales actuales: el acompañamiento a personas migrantes, el apoyo a la infancia vulnerable, la promoción de la economía social o el trabajo en ciudadanía global.

También se impulsarán grupos de trabajo sobre hospitalidad, derechos humanos, formación, voluntariado, género e inclusión social.

Un marco estratégico compartido
La reorganización se apoya en la construcción de un Marco Estratégico Común que orientará el trabajo de todas las entidades. Este marco surge del diálogo entre planes estratégicos ya existentes.
Martín Iriberri SJ, director general de Entreculturas y Alboan, explica su importancia: Las personas a las que acompañamos no son solo destinatarias de nuestra acción; también nos enseñan y nos ayudan a entender mejor la realidad. Este enfoque se inspira en el ciclo de la misión social ignaciana: acompañar, servir, defender, reflexionar e incidir.

Este marco se articula en torno a cinco grandes causas: inclusión socioeducativa, migraciones, ciudadanía global, justicia socioambiental e igualdad de género.
Lara Romero, responsable de proyectos de la Fundación Manresa, subraya: Es ilusionante lograr una mayor interacción entre equipos, proyectos y estructuras, y conectar el compromiso social con la justicia socioambiental. Se trata de abrirnos a nuevas formas de mirar y actuar que nos permitan avanzar hacia cambios

Gobernanza y sostenibilidad
El proceso incorpora nuevas herramientas de gestión compartida, como la captación conjunta de financiación, sistemas informáticos comunes y estrategias coordinadas de comunicación. También se contempla la posibilidad de futuras uniones jurídicas entre entidades.

Ana Giménez, directora ejecutiva de ECCA Social, destaca: El voluntariado y los equipos profesionales ya no actúan de manera aislada. Formamos redes que nos permiten acompañar mejor a las personas y aprender unas de otras. Imaginamos un proceso dinámico que nos llevará a ajustar el camino según avancemos.

Un sector con amplio impacto
Actualmente, el Sector Social de la Compañía de Jesús en España cuenta con una amplia presencia nacional e internacional:

• Más de 50 sedes en España y presencia en 60 países.
• Alrededor de 1.000 personas contratadas.
• Más de 2.500 personas voluntarias.
• Cerca de 900.000 personas beneficiarias.
• Más de 300 proyectos en activo.

Se trata de un sector vivo que, en palabras de Ramón Almansa, director de Entreculturas, apuesta por “la esperanza radical” como forma de afrontar la acción social, recogiendo una larga tradición de solidaridad global.

Retos para el futuro

Este es un proceso vivo que se desarrollará hasta 2027 en tres fases: preparación, desarrollo del modelo e implementación.

Entre los principales desafíos destacan mejorar la coordinación entre entidades, garantizar la sostenibilidad de los proyectos, fortalecer la incidencia pública e implicar a más personas en la misión.

Mary Tere Guzmán, directora de Alboan, afirma: La mirada compartida y la complementariedad de las obras nos sitúan ante una responsabilidad: reforzar nuestra voz de incidencia común al servicio de las causas sociales.

También será clave hacerlo de forma visible. Raquel Martín, responsable de comunicación del Sector, señala la importancia de salir al encuentro de la sociedad y de los dilemas actuales. En este sentido, se está trabajando en el desarrollo de una marca común que permita identificar mejor esta misión compartida.

Un sector que mira al futuro
La reorganización del Sector Social Jesuita representa una reconfiguración profunda orientada a fortalecer la colaboración, simplificar estructuras y reforzar la misión compartida.

Se trata de un proceso que busca consolidar un modo de actuar más coordinado y eficaz, sin perder la cercanía a las realidades locales. Un sector que camina unido, renovando su contribución a la transformación social desde la fe, la justicia y el compromiso con la dignidad de cada persona.

Raquel Martín y Equipo de comunicación del Sector Social 

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