Lo que esperamos de ti, Papa León XIV
Por David Cabrera SJ, delegado MAG+S
Hace tan solo unos meses, aunque parece mucho, justo antes de navidad nos llegó la noticia: el Papa tenía el deseo de visitar España. Habían dicho que ya estaba la posibilidad desde el pontificado de Francisco, el deseo de Barcelona y Canarias. Ahora, a ambos lugares, se le suma Madrid, según dicen, por expreso deseo del Papa. Algo que agradecemos mucho, la verdad.
Ante estos planes de viaje, me parece que el lema de la visita tiene mucha fuerza. Para todos. “Alzad la mirada” recordándonos ese gesto del evangelio de Juan (Jn 4, 35) como invitación de Jesús a sus discípulos para no quedarse mirando solo en lo más pobre de la realidad. Es el lema de esta visita del Papa. Ver más allá de lo cotidiano y mundano, de las preocupaciones y de los asuntos que nos enredean en lo frenético de la vida. Encierra una llamada de envío y de esperanza, para levantarnos de corazón a descubrir algo de Dios, saliendo de nosotros mismos, redescubrir belleza y caridad en una vida compartida. También quiere expresar, desde la Iglesia Española, cómo acogemos al Papa: alzando la mirada con un corazón más abierto en la unidad y más dispuestos a caminar juntos.
Este gesto de la mirada en cada ciudad tiene una particularidad: la cruz en la Sagrada Familia, que te obliga a subir mucho la mirada para poder verla. ¡Qué cierto! En Canarias, un movimiento para descubrir a tanto migrante, tanto hombre y mujer, que se juega la vida en las fronteras del mundo en búsqueda de sueños de mayor humanidad y dignidad. Nos jugamos mucho en cómo miramos a los demás, especialmente a los más pobres que tocan nuestro corazón en nuestra propia tierra. Y Madrid, que ha querido que sea lugar de encuentro con Dios eucaristía: con los jóvenes, con la misa con el Papa, en una Iglesia española que se reúne a celebrar que el Santo Padre bendiga nuestras vidas y nos envíe en misión.
¿Qué esperamos de ti, Santo Padre? Los jóvenes, casi 500 mil que se reúnan en la Plaza de Lima, el sábado 6 de junio, en la gran vigilia con el Papa León, están con enormes ganas del encuentro con los demás desde el ambiente festivo de nuestra Iglesia. La eucaristía, centro de nuestra vida cristiana, que alimenta y fortalece para descubrir a Jesús, para seguirle en nuestra vida cristiana en vidas de servicio. Y la bendición del Santo Padre que nos lance hacia delante en el profundo encuentro con Dios, para vivir el verdadero discipulado.
Desde la pastoral de la Compañía de Jesús, uniendo una vez más, a alumnos de nuestros colegios (Educsi) y jóvenes MAG+S, hemos querido unirnos como jóvenes ignacianos para compartir juntos este encuentro con el Papa León XVI. A mi edad, y después de muchas movidas eclesiales de estas, me sigue impresionando como para los jóvenes se movilizan para enrolarse en esta oportunidad de compartir como Iglesia el encuentro con el Papa. Hay pocas cosas que frenan para ponerse en camino. El Papa tiene el arte de movernos por dentro para impulsar nuestra vida cristiana.
Conversando con unos y con otros, voy escuchando lo que se espera del Santo Padre. Se encuentra a muchos jóvenes preocupados por el futuro, con esa pregunta existencial de qué ser en esta vida. Muchos otros polarizados entre cristianos de un bando o de otro, de una corriente o de otra. Problemas de salud mental y soledad, las redes y el modo nuevo de vivir la comunicación y las relaciones… aunque siendo honesto, también el Papa se encuentra con jóvenes con sed de samaritana, entregados en vivir una fe renovada en las emociones y en las formas, jóvenes sin tantos localismos y más universales… como en todo, hay de todo. ¡Gracias a Dios! Eso es lo que hace rica nuestra Iglesia, que somos diversos, pero con un mismo espíritu y corazón, el de Jesús habitando con fuerza dentro de nosotros, moviéndonos al encuentro con Él en la adoración pero también en el servicio a los más desfavorecidos. Jóvenes que desean profundizar en su creencias y formarse mejor, en una cultura ya no tan evidente en lo religioso como antes. Estos son hoy los jóvenes del Papa. Diversos, deseosos e ilusionados por seguir viviendo la vida cristiana con una alegría renovada.
Nuestro papel como acompañantes, es sin duda, como el Google maps. Dar dirección, orientaciones y marcar rutas para seguir adelante. Permanecer junto a ellos y ayudar a discernir la enorme pregunta de lo que Dios quiere de cada uno. Dejando esa libertad de los hijos de Dios para que cada uno haga su propio camino.
Ojalá el Santo Padre esté inspirado en el encuentro con los jóvenes, para que su palabra siga siendo el ánimo del sucesor de Pedro para confiar en el Amor y la Bondad de Dios, que la intimidad del encuentro y la oración, ayude a seguir creciendo en la fe. Estoy seguro de que el papa León, desde la sencillez y la hondura, nos marcará para los jóvenes de España y del mundo, un camino de seguir evangelizando.