El jesuita español Pedro Trigo SJ pide oración y ayuda para las víctimas desde Caracas
Venezuela continúa evaluando los daños provocados por los dos fuertes terremotos que sacudieron el país el pasado miércoles 24 de junio. Según las últimas informaciones disponibles a lunes 29 de junio, los seísmos, de magnitudes 7,2 y 7,5, han dejado al menos 1.450 personas fallecidas, miles de heridas y decenas de miles de desaparecidas, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate entre los escombros.
Desde Venezuela, el Padre Socio de la Provincia de Venezuela ha trasladado a la Compañía de Jesús en España que los jesuitas se encuentran bien, así como sus familias. También ha señalado que los terremotos se sintieron con mayor intensidad en los estados del occidente del país, donde la Compañía cuenta con un mayor número de comunidades y obras.
Una perspectiva española
Uno de los jesuitas españoles presentes en Caracas es Pedro Trigo SJ, que vive en Venezuela desde hace 66 años. Actualmente se encuentra en una zona popular de la capital, en un espacio que comprende un instituto técnico por la mañana, otro universitario por la tarde, un centro de formación profesional y dos comunidades de jesuitas.
Desde allí, describe la fuerza con la que se vivieron los seísmos: “Fue el más largo y fuerte que he vivido en los 66 años que llevo aquí: el piso y las paredes vibraban y resonaban fuertemente y no acababa”. Aunque señala que hubo “algún desperfecto en el colegio”, confirma que a la comunidad no le ocurrió nada.
Trigo SJ explica que en Caracas se registraron daños importantes y que “se cayeron varios edificios”, aunque añade que la peor parte se la llevó el litoral central. La noche posterior a los temblores, muchas personas permanecieron en la calle. “La gente no quería entrar a sus casas porque en la zona donde vivo son muy frágiles”, señala.
Su testimonio ayuda a comprender no solo la magnitud material del terremoto, sino también la vulnerabilidad de muchas familias que viven en viviendas precarias o en barrios especialmente expuestos. En medio de la incertidumbre, el jesuita pide transmitir a la Provincia de España un mensaje sencillo: “Oración por los muertos y los que han perdido todo y, el que pueda, ayuda para las víctimas”.
Respuesta de emergencia
Ante esta situación, Entreculturas y Alboan, como parte de la Red Xavier, han activado una respuesta de emergencia junto a sus organizaciones socias en el terreno, Fe y Alegría y JRS.
Los equipos están realizando una evaluación rápida de necesidades en el país para orientar la ayuda hacia las personas en situación de mayor vulnerabilidad. La respuesta se centrará en necesidades humanitarias urgentes como alojamiento temporal, artículos esenciales de ayuda, servicios de protección y apoyo psicosocial para las personas y familias afectadas.
Entre las principales necesidades detectadas se encuentran el acceso a refugio seguro, agua potable, alimentos, atención sanitaria y protección. Muchas personas han pasado la noche fuera de sus hogares o se encuentran en condiciones temporales e inseguras mientras esperan asistencia. Junto a la atención material, el acompañamiento emocional y psicológico será también una parte importante de la respuesta.
La Compañía de Jesús en España se une a la oración por las víctimas, por sus familias y por todas las comunidades afectadas. También invita a colaborar con la respuesta de emergencia impulsada por Entreculturas y Alboan para acompañar a quienes más están sufriendo las consecuencias de esta catástrofe.
Puedes colaborar con tu donativo en este enlace