Publicado: Miércoles, 23 Septiembre 2026

El Taco del Sagrado Corazón: 140 años acompañando la vida cotidiana

Arrancar una hoja, leer unas líneas y comenzar el día con una idea, una sonrisa o una pregunta. Ese gesto sigue formando parte de la vida de miles de personas gracias al Taco Calendario del Corazón de Jesús, que cumple 140 años. La publicación del Grupo de Comunicación Loyola conserva su lugar en hogares y espacios de trabajo en plena era digital.

Una de las claves de esa continuidad está en la relación que sus lectores mantienen con el papel. Marta Barrio, directora de Contenidos del grupo, lo explica en un reportaje de Vanitatis: “El que lee el Taco quiere arrancar la hoja, quiere guardarla, quiere releerla, quiere incluso compartirla con otros”. Cada página puede convertirse así en algo que se conserva o se entrega a otra persona.

El calendario mantiene su identidad católica y encuentra lectores también entre quienes no son creyentes. Para unos, acompaña la vivencia de la fe; para otros, prolonga una costumbre familiar o proporciona un breve momento de lectura. El santoral y el Evangelio conviven con efemérides, datos astronómicos, curiosidades, humor y pensamientos de autores muy diversos. 

Su origen se remonta a 1886, en la comunidad jesuita de Bilbao. Según la historia que conserva la publicación, el hermano Iraeta, encargado de la cocina, recibió un calendario para recordar los días de ayuno y abstinencia. Al considerar inadecuados algunos de sus textos, lo arrojó al fuego. Cuando Cecilio Gómez Rodeles, director de la revista El Mensajero del Corazón de Jesús, le preguntó por él, Iraeta propuso elaborar uno propio. Aquella sugerencia dio paso al Taco.

Desde sus primeros años, el calendario tuvo también una dimensión divulgativa. Sus textos breves y su precio asequible acercaban la lectura a hogares con pocas posibilidades de acceder a libros y revistas. Esa combinación de sencillez, cultura y acompañamiento cotidiano ayuda a comprender su arraigo y conecta con la tradición educativa y comunicativa de la Compañía de Jesús.

La publicación ha mantenido su continuidad durante guerras, cambios políticos y periodos de escasez de papel. Hoy, su tirada ronda los 250.000 ejemplares anuales. Aunque la editorial no dispone de un perfil preciso de sus compradores, las cartas, llamadas y pedidos revelan tanto la fidelidad de lectores mayores como la incorporación de nuevas generaciones que recuperan o mantienen una tradición familiar.

La adaptación tecnológica también forma parte de esta trayectoria. El Taco cuenta con una aplicación para móviles que ha ampliado las posibilidades de lectura y convive con la edición impresa. A ello se suma el PEQUETaco, destinado a los niños, con ilustraciones, juegos, curiosidades, humor y lecturas del Evangelio.

Detrás de cada edición están Marta Barrio y el biblista Armando Lovera, que preparan sus contenidos con aproximadamente un año de antelación. Los textos se renuevan: las recuperaciones del archivo se identifican en la sección “El Taco decía…”, donde vuelven a encontrarse reflexiones que mantienen su vigencia.

Con la edición de 2027 ya en las librerías y la de 2028 en preparación, el Taco sigue ofreciendo una invitación sencilla: reservar unos instantes de cada jornada para leer, aprender y mirar la vida con un poco más de atención.

Artículo elaborado con información de un reportaje publicado en Vanitatis. Leer el artículo original.

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