Publicado: Martes, 13 Octubre 2026

El Sector Social Jesuita afronta una nueva etapa

Las direcciones de las obras del Sector Social Jesuita en España se reúnen en Valladolid del 7 al 9 de octubre para avanzar en la implementación del Marco Estratégico Común, compartir los procesos de transformación de las organizaciones y acompañar el relevo en la delegación del Sector.

El encuentro comenzó el miércoles por la tarde con un momento de oración dirigido por Maru González, directora de Red Íncola, que invitó a hacer silencio, dar gracias y «remar mar adentro». Una llamada a recordar el sentido último del trabajo compartido, desde la escucha, la entrega y el servicio.

A continuación el P. Provincial, Enric Puiggròs SJ,  iniciaba con sus palabras las jornadas agradeciendo la implicación de quienes forman parte del Sector y situando el encuentro en un momento significativo para la Provincia: «Es el momento del despliegue del Sector». La nueva marca, el Marco Estratégico Común y las transformaciones organizativas expresan un proceso que ahora comienza a hacerse realidad. «Es un momento de llevar a la práctica todo lo que nos hemos ido dando», señaló.

Uno de los anuncios centrales fue el relevo en la delegación del Sector. Martín Iriberri SJ, actual director general de Entreculturas y Alboan, asumirá esta responsabilidad en sustitución de Luis Arancibia, mientras José Javier Pardo SJ continuará como adjunto al delegado. El provincial agradeció la disponibilidad de Martín, a quien considera «la persona ideal para liderar este momento», y  reconoció la enorme contribución de Luis al camino recorrido durante estos años y la importante transformación que visualizamos ahora.

En esta nueva etapa, invitó también a profundizar en las comunidades de misión y a explorar cómo los distintos sectores pueden contribuir a la próxima Congregación Provincial, reconociendo a las personas y los espacios que comparten el sentido de la misión y desean ponerse a su servicio.

Escuchar el tiempo que vivimos

A partir de un texto del Eclesiastés sobre los tiempos de la vida, Luis Arancibia invitó a preguntarse qué significa para el Sector Social Jesuita trabajar en un momento de profundas transformaciones: «¿Para nosotros es tiempo de qué?».

La reflexión puso de relieve que la esperanza no es pasividad, sino una manera de «bendecir el futuro», de hablar bien de él. También resonó la conocida afirmación atribuida a san Agustín: «Decís que los tiempos son malos; sed vosotros mejores y los tiempos serán mejores. Vosotros sois el tiempo».

Las obras comparten sus procesos de transformación

Jesuïtes Social Catalunya, Alboan, Entreculturas, Fundación Hogar, ECCA Social y Fundación Manresa compartieron los avances y dificultades de sus procesos de refundación, fusión e integración. A pesar de sus diferentes recorridos, surgieron preocupaciones comunes: cuidar a las personas, consolidar los cambios y traducir la misión compartida en decisiones concretas.

La transformación no consiste únicamente en revisar estructuras, sino también en acompañar a los equipos y generar nuevas formas de colaboración. Martín Iriberri SJ invitó a «mirar el futuro con mirada apreciativa», aprendiendo unas obras de otras y manteniendo la atención en quienes quedan fuera de las respuestas actuales. Luis Arancibia sintetizó las actitudes necesarias para esta etapa en cuatro palabras: acoger, cuidar, proponer y bendecir.

Una misión de esperanza: el Marco Estratégico Común

El equipo motor, liderado por Eduardo Menchaca, presentó el Marco Estratégico Común (MEC), titulado Una misión de esperanza, que define la misión compartida como «la promoción de la justicia socioambiental que brota de la fe».

El documento propone caminar junto a las personas vulnerables, desde la propia vulnerabilidad, en comunidad y contribuyendo a transformar la realidad. Cinco causas vertebran esta misión: inclusión, movilidad humana, justicia, ciudadanía y equidad.

El reto compartido es incorporar el Marco a la planificación y las prioridades de las organizaciones, de modo que no quede reducido a un documento de referencia, sino que oriente las decisiones, las alianzas y el trabajo cotidiano.

Una nueva marca para una misión compartida y nuevas estructuras para la colaboración

La segunda jornada acogió la presentación de la nueva marca del Sector, a cargo de la consultora Valores & Marketing y Raquel Martín, coordinadora del equipo de comunicación. Fruto de un año de trabajo participativo, la propuesta expresa la diversidad de las organizaciones y su propósito común. El nombre Jesuitas Social y el nuevo símbolo evocan la acogida, las raíces compartidas, el hogar, el corazón abierto y la transformación.

Su implantación será gradual, con acciones de comunicación interna y adaptación de las marcas de las nuevas fundaciones, antes del lanzamiento público previsto para 2027. Luis Arancibia agradeció el trabajo realizado y destacó la valentía y la determinación que han permitido llegar hasta aquí.

Por su parte, José Javier Pardo SJ lideró un espacio de diálogo sobre el nuevo modelo organizativo y sus formas de gobernanza, mediante patronatos compartidos y equipos transversales en las nuevas fundaciones. El objetivo es impulsar las causas y la articulación común, poniendo las estructuras al servicio de la misión y reforzando la capacidad de responder conjuntamente a los desafíos sociales.

Migraciones: del alambre a la red

La última jornada comenzó con el mensaje del P. General Arturo Sosa SJ  de invitación a sumarse al Día de la Hospitalidad, el próximo 22 de octubre,  promovido en el marco de la campaña de Hospitalidad y de la red global de incidencia ignaciana GIAN sobre migraciones.

A continuación, Dani Izuzquiza SJ propuso una reflexión sobre las migraciones desde la teología política, centrada en cómo identificar los poderes que generan exclusión y sostienen las injusticias. Partió de una paradoja de la sociedad española: mientras millones de personas de origen migrante se han incorporado a ella en las últimas décadas de manera pacífica y sosegada,  persisten los discursos que presentan la migración como una amenaza.

El análisis abordó las dimensiones política y jurídica, económica, cultural, socioambiental y religiosa de esta realidad, mostrando cómo la explotación, las narrativas de la invasión y las identidades cerradas alimentan la exclusión.

Frente a estas dinámicas, la invitación fue a resistir, pero también a proponer: recuperar las historias concretas, volver a conmovernos y cuidar la vida y la Casa Común.

Izuzquiza planteó tres claves ignacianas para sostener este compromiso: mística, ascética y estratégica. Alimentar la relación con el Dios de la Vida, construir comunidades fuertes desde la sobriedad y el apoyo mutuo, y cultivar la inteligencia colectiva mediante el análisis, el discernimiento y la evaluación. Tres dimensiones para sostener la resistencia y transformar la realidad.

Las preguntas que dejó abiertas condensaron el desafío: ¿podemos pasar de la explotación al amor político? ¿Podemos pasar de la vida y la integración en el alambre a la construcción de la hospitalidad en red? Una interpelación también al propio Sector sobre cómo fortalecer conjuntamente su compromiso con las personas migrantes y refugiadas.

La jornada dedicada a las migraciones en el corazón de la misión, concluía con la intervención de Javier Cortegoso, coordinador de la red del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), que actualizó la situación y el trabajo en Ceuta y condujo en clave de oración un tiempo dedicado a las personas que dan su vida fruto de la injusticia, la desigualdad o la violencia estructural. 

Tiempo de encuentro, de reconciliación con la naturaleza y de celebración

El encuentro reservó también espacios para la contemplación y el cuidado de la Casa Común. El jesuita Félix Revilla acompañó una reflexión que invitó a la oración y se prolongó en un paseo contemplativo hasta INEA-Ana Leal, que concluyó con una comida compartida.

Las jornadas permitieron conocer otros proyectos comunes, como el documento marco de voluntariado, presentado por Xavi Loza y Sonia Fernández, del equipo de personas del Sector. La evaluación, conducida por Eva Rodríguez, adjunta a la dirección de Alboan, permitió recoger lo vivido y agradecer el camino compartido durante estos días.

En definitiva, tres jornadas de encuentro, escucha y discernimiento para avanzar en una nueva etapa del Sector Social Jesuita, que tuvieron también su expresión celebrativa en la Eucaristía presidida por Alberto Plaza SJ en la capilla de San Ignacio en Valladolid y en la cálida acogida de todos los participantes  por parte de los equipos de Red Íncola, INEA y Entreculturas Valladolid, así como de la comunidad Ruiz Hernández.

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