Publicado: Viernes, 12 Septiembre 2014

Acto de apertura de curso en Deusto

La Universidad de Deusto ha comenzado hoy, 12 de septiembre, un nuevo curso, el curso 129. El acto académico, ha estado presidido por el lehendakari del Gobierno Vasco, Iñigo Urkullu, y el P. Provincial de España de la Compañía de Jesús, Francisco José Ruiz Pérez -que ha presidido la eucaristía previa-.

En su discurso, el rector de la Universidad de Deusto José María Guibert se ha centrado en el denominado “utilitas”, uno de los cuatro principios sobre los que se sostienen las universidades jesuitas y que, según explica el rector, es el menos cuestionado en la actualidad. El resto de los principios o pilares son “justitia” “humanitas” y “fides”.

El principio “utilitas” alude a la dimensión práctica de la universidad, que suele asociarse a su vez a las dimensiones profesional y laboral. Precisamente, este aspecto práctico es “uno de los principales motivos por los que los estudiantes y familias escogen y reconocen a nuestros centros jesuitas, porque de ellos salen profesionales competentes”, explica el rector. El último informe de Lanbide –añade– arroja un dato “muy esperanzador” para los egresados de Deusto en un año de especial dificultad para el empleo: la tasa de paro es 4 puntos menos que la media del Sistema Universitario Vasco en el último año medido.

Siguiendo con su análisis de la dimensión práctica de la formación, el rector ha recordado que desde la tradición católica existen al menos dos lecturas. Una, la del beato John Henry Newman, nacido hace dos siglos, para quien la misión primera de la universidad, “aunque no exclusiva”, es intelectual. “Su misión es difundir y extender el saber. Su misión no es utilitaria o profesional” y, aunque la teología tenga su lugar legítimo, no está atada a la religión. Newman defiende el concepto clásico de educación liberal. Para él, el conocimiento es un fin en sí mismo. La segunda lectura que introduce el rector en su análisis, es la que se asocia a san Ignacio de Loyola, nacido hace cinco siglos, para quien la educación, en especial la universitaria, se fundamenta en el binomio “saber” y “principios de acción”. “San Ignacio ve en el trabajo universitario una capacidad peculiar de transformar la persona, y la sociedad a través de ella”. “Para Newman –resume el rector–, lo práctico es formar el intelecto y de ahí vendrán posteriormente, en otro nivel, los beneficios prácticos. Para san Ignacio, lo práctico es fijarse desde el comienzo en las cuatro dimensiones, que incluye más explícitamente la experiencia, lo práctico y la ética, además del saber”.

En su reflexión, Guibert ha recordado la figura de Ignacio Ellacuria, de cuyo asesinato se cumplirán 25 años dentro de dos meses. “Ellacuría es un ejemplo de creer que el saber no es neutro”. Creía además que la universidad no debe preocuparse solo por el bien común, obligación de todas las instituciones, sino que debe ir más allá. Ellacuria pensaba que los problemas sociales han de marcar y jerarquizar también los procesos internos de una universidad. “No solo teorizó sobre la universidad, sino que la transformó. El compromiso de su institución con su realidad nacional acabó, recuerda el rector, con el asesinato de siete personas en una noche de noviembre de 1989”.

El acto de apertura del curso académico también ha incluido la lectura de la Lección inaugural del profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, José Ángel Achón, bajo el título 'Estar en la encrucijada. La cultura del renacimiento y los retos de la era global: un diálogo entre experiencias y expectativas'.

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