Publicado: Viernes, 26 Diciembre 2025

Carta de Navidad desde una misión en Bruselas

 Para estos días, hemos pedido a varios jesuitas con misión lejos de la Provincia que nos escriban su carta de Navidad. Recuperamos el género epistolar para unas fechas tan especiales, de acogida al Señor. Empezamos con Gonzalo Villagrán SJ, que desde Bruselas, desde la Conferencia de Provinciales de Europa ha dedicado estas líneas a la Provincia:

Queridos compañeros, amigos y amigas:

Os escribo esta carta navideña desde Bruselas, donde estoy desde el verano como Socio de la Conferencia de Provinciales de Europa. Llegué aquí en julio y, con un pequeño paréntesis en agosto, he estado estos meses haciéndome con la nueva misión y el nuevo contexto, todo muy nuevo y bastante desafiante para mí.

Permitidme que en esta carta os comparta unas palabras sobre esta realidad, la Conferencia de Provinciales, que desde hace pocos meses va siendo mi entorno cotidiano de misión y el espacio donde Dios me va hablando e invitándome a desarrollar mi vocación jesuita.

La Conferencia de Provinciales Jesuitas de Europa (JCEP) fue formalmente creada en 1987, aunque ya existía algún tipo de coordinación entre los provinciales desde una petición previa de Arrupe en 1972. El origen de la idea de estas Conferencias es el Decreto 48 de la Congregación General 31 (1965-66) sobre la Cooperación interprovincial. El primer presidente de la Conferencia fue el P. Ignasi Salvat. Es una estructura de coordinación de los provinciales de una misma región, en este caso Europa y Oriente Medio, de manera que ayude a pensar la misión de una manera más global y universal. En este sentido, la Conferencia no encierra las provincias en una región, sino que sirve de puente de conexión con otras conferencias y provincias.

Voy descubriendo mi labor aquí a medida que van pasando las semanas. Como Socio del Presidente de los Provinciales mi tarea tiene parecidos con la de cualquier otro Socio de una Provincia. La diferencia es que la Conferencia de Provinciales supone más labores de coordinación y de ser puente, que de la gestión del día a día y atención a las personas de una provincia.

Yo veo mi misión como Socio como una misión con cuatro patas:

Mi trabajo tiene cuatro áreas principales:

Gestión de la Oficina de la Conferencia: Recibo, ordeno y proceso información externa para transmitir la respuesta. Esta labor es gris pero crucial para el funcionamiento general de la Compañía.

Ecónomo de la Conferencia: Administro la pequeña economía de la Conferencia.

Apoyo a la toma de Decisiones: Soy responsable de la logística y secretario de las Asambleas Generales y soy miembro de la Consulta del Presidente. Mi función es apoyar la toma de decisiones apostólicas a nivel de la Conferencia.

Acompañamiento de Grupos Europeos: Acompaño y asisto a diversos grupos transversales europeos, tanto en reuniones online como presenciales, ayudando a su desarrollo y a alinearse con el Proyecto Apostólico de la Conferencia.

Ciertamente es un espacio en la vida de la Compañía donde se experimenta especialmente el trabajo en red y la sinodalidad, pues toda la actividad está basada en el lograr juntar a jesuitas y colaboradores de uno y otro lado y a acercar mundos diversos no siempre bien conocidos entre ellos.

Desde esta distancia, la Provincia de España se le muestra a uno como una realidad de enorme riqueza y potencial apostólico en Europa, tanto por número de jesuitas (prácticamente el 25% de todos los jesuitas europeos), como por número e importancia de las obras, como por dinamismo apostólico. A la vez, se percibe la Provincia como un espacio apostólico que, por su propio tamaño, compone un cierto cluster muy demandante en sus relaciones internas y por ello, invitado a establecer más conexiones hacia el exterior. Mi experiencia trabajando aquí en la Conferencia es que la colaboración interprovincial e internacional, y la construcción de estos espacios europeos, son oportunidades de una enorme renovación espiritual al entrar en contacto con la dimensión universal tan en el corazón de nuestra vocación.

Ante el tiempo de Navidad que se avecina, la Conferencia de Provinciales me habla de cómo el Señor, por la encarnación, nace en lo pequeño y quiere seguir un desarrollo lento como cualquier ser humano. Así, la Conferencia de Provinciales es una realidad nueva y relativamente joven en la Compañía de Jesús, que aún requiere un camino de desarrollo, pero que se percibe como respuesta adecuada a la llamada a la universalidad que la vocación jesuita lleva tan dentro.

Un saludo muy fuerte y mi oración,

Gonzalo Villagrán Medina SJ. Socio de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de Europa (JCEP)

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