Publicado: Viernes, 30 Septiembre 2016

Catorce docentes viven durante un mes los desafíos de la educación en Perú

La inquietud por conocer el Sur compartida por un grupo de profesores del colegio Claver (Lérida) ha llevado a 14 docentes o universitarios con vocación educativa a Perú. Poco a poco se fueron uniendo al grupo más educadores y Dani Cuesta SJ dio forma a un tipo de experiencia en colaboración con Entreculturas. La educación siempre de trasfondo. "Pretendía ser un  compartir y enriquecimiento de unos a otros", explica el jesuita. "Hemos estado en el Fe y Alegría 44 y en otras comunidades rurales. Todo desde la fe y el compartir en comunidad".

Así que esta experiencia de los 14 - profesores de Lérida, de Pamplona, de Zaragoza y Laura, del Coro de Nueve y Cuarto y Centro Loyola-  consistió en un mes de idas y de venidas apoyando la red de escuelas de Fe y Alegría diseminadas por las zonas rurales de Cuzco (Cusco) en medio de enormes contrastes: castellano y quechua; frío invernal de guantes y calor de manga corta. Sequía en las cercanías de un inmenso lago. De la llanura a las alturas andinas de 4.000 metros. Nuevas carreteras y viejos senderos que separan el hogar de la escuela dos horas andando. Lo único que era inalterable era el menú: maíz, patata y arroz. Han compartido esta realidad de extremos y  han sido testigos de los propios desafíos a los que se enfrenta la educación en este lugar del mundo y cómo la red que va tejiendo Fe y Alegría trata de romper esos límites con el apoyo de muchos, entre ellos Entreculturas.

Impartieron clases en las aulas de las “escuelitas”, dedicaron las tardes al apoyo escolar, a la organización de juegos en ludotecas, a participar en talleres de padres sobre gestión de emociones…más que una experiencia ha sido un encuentro con vidas en la escuela, en la parroquia, en los hogares, en las pequeñas comunidades expuestas a las dificultades de la educación. Y entre esos contrastes, el encuentro especial con quienes hacen lo posible por conciliar esas vidas.  El ánimo de los jesuitas, el padre Antonio, de San Sebastián, que dirige un internado y orfanato en Ocongate, y del párroco de Urcos, Freddy, como alma del centro Fe y Alegría 44 en Andahuaylillas, se ha convertido en motor de cambio y en inspiración para los docentes españoles. Ellos han comprobado su labor y cómo desde Entreculturas se les apoya con la  construcción de escuelas rurales, de espacios de juego y material didáctico. Una vez de regreso, la vida sigue con sus contrastes aunque con la certeza del gran valor de la educación.

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